Tune-Yards – I Can Feel You Creep Into My Private Life

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Tune-Yards han cambiado, y no solo en su nombre, que ya no se escribe tUnE-yArDs, también en su forma de hacer música. Hasta ahora, el proyecto de Merrill Garbus contaba con dos señas de identidad muy claras: su vozarrón y sus percusiones locas. Lo primero lo sigue conservando, pero lo segundo no. Ha cambiado esas percusiones por ritmos más electrónicos, y de golpe y porrazo, parte de su encanto se ha ido a paseo. Aunque es cierto que esto no es nada nuevo, y en su anterior trabajo ya se pudo ver que estaba empezando a dejarse llevar por la electrónica. Así que no le voy a echar la culpa a Nate Brenner, el que ahora es su compañero de banda, y el que ha metido buena parte de esas cajas de ritmos.

Como la gran mayoría de los discos salidos de Norteamérica en los últimos meses, la política es uno de los temas principales de “I Can Feel You Creep Into My Private Life”. La victoria de Trump ha puesto en pie de guerra a los músicos estadounidenses, a los que no les queda otra que denunciar la situación con su mejor arma: las canciones. Pero aquí también hay mucho de feminismo, otro tema sumamente importante que hay que poner encima de la mesa. Ahí está esa bailable ‘Colonizer’ en la que canta “I use my white woman’s voice to tell stories of travels with African men”, que enlaza el tema del feminismo con el del racismo, otro de los problemas de su país.

Musicalmente, el disco funciona mejor cuando se pone más dance de lo habitual, como es el caso de la inicial ‘Heart Attack’, que no deja de ser unas de las canciones que más recuerdan a sus anteriores trabajos. Solo que aquí cambia las percusiones por las cajas de ritmos. Algo que también hacen en la pegadiza ‘ABC 123’, y en ‘Look At Your Hands’, en la que utiliza un ritmo de lo más ochentero. Sin embargo, el tono más reposado que tiene el resto del álbum, no me termina de convencer del todo. Hay casos en los que sí le encuentro el punto, como en ‘Coast to Coast’, que es un tanto extraña, o el R&B de ‘Now As Then’ y el mundo étnico de ‘Hammer’, que también tienen su rollo. Pero el resto no me va mucho.

Sinceramente, a pesar de tener momentos notables, no creo que haya estado muy acertada con este ligero cambio de sonido. Eso sí, sigue siendo una de las artistas más personales de la actualidad, y eso es algo que se sigue apreciando en este trabajo.

6,5

2 comentarios

  1. yellowsnow77 · enero 23, 2018

    118.zippyshare.com/v/smpo5551/file.html

  2. Poe · enero 23, 2018

    Has estado un poco rácano con la valoración ja,ja,ja. Yo creo tiene momentos más que notables, más cercanos al 7,5 :)::)

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