Sharon Van Etten – Remind Me Tomorrow

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Dice Sharon Van Etten que, en este trabajo, tratar de perseguir sus pasiones y que, aunque está hecha un desastre, ha conseguido sus propósitos, que no son otros que los de ser madre, actriz, cantante, e ir a la universidad. Y es que, en estos casi cinco años que han pasado desde su anterior disco, la norteamericana ha estado de lo más ocupada logrando hacer realidad esos propósitos. Algo que se refleja en su nuevo álbum, en el que nos encontramos a la Van Etten más visceral y personal hasta la fecha, y a una artista sincera que nos cuenta parte de su vida sin ningún tipo de tapujos.

Remind Me Tomorrow” es el disco con el que la de Brooklyn se ha pasado al mundo sintético. Ha dejado de componer con la guitarra y el piano, y se ha obsesionado un poco con el sintetizador Jupiter 4, al que incluso le ha dedicado una (enorme) canción. Pero no hay que alarmarse, su música sigue emocionando igual, o más, que antes, y tan solo le ha dado un toque más actual. De hecho, ‘I Told You Everything’, el tema tan sincero que lo abre, podría estar en cualquiera de sus trabajos anteriores. Al igual que ‘Malibu’, donde también se sumerge en esos mundos introspectivos que tan buenos resultados le han dado en el pasado. Aunque, eso sí, algún nuevo matiz (una caja de ritmos o un sinte ruidoso) sí que hay.

Más apreciables son los cambios en el resto del álbum. Las cajas de ritmos se convierten en protagonistas ‘No One’s Easy To Love’, el segundo tema, que es una delicia puramente electrónica. Y si ya nos vamos a ‘Comeback Kid’, el cual sirvió de primer adelanto, nos encontramos con un hit de synth-pop insuperable (ese estribillo que entra en el minuto dos me parece de lo mejor que ha hecho en su carrera). Pero ojo, que también utiliza la electrónica para maquillar un poco su rock más épico, como en esa preciosa dedicatoria a la ciudad de Nueva York que es ‘Seventeen’. Una canción en la que, por cierto, se acerca a ese Bruce Springsteen capaz de emocionar a un muerto.

Más misteriosa se pone en la parte final del disco, en la que tira de los sonidos de Portishead en ‘Your Shadow’ y ‘Hands’, las cuales son un buen ejemplo de que puede hacer lo que le dé la gana, ya que todo le va a salir bien. Además, le da su propia personalidad – la primera es un poco más pop y la segunda algo más sucia-, y no se queda en una mera imitación.

Desde luego, ha merecido la pena la espera, porque lo nuevo de Sharon Van Etten no solo va a ser uno de los discos de 2019, también la confirmación de que estamos ante una de las grandes de la música actual.

8,1

6 comentarios

  1. yellowsnow77 · enero 16, 2019

    57.zippyshare.com/v/3MXIyLPT/file.html

  2. Álvaro · enero 16, 2019

    Enamorado de Sharon definitivamente

  3. Álvaro · enero 19, 2019

    No entiendo el primer párrafo de la crítica. ¿Le falta o le sobra algo?

  4. Pingback: 40 discos de 2019 | Don't Eat The Yellow Snow

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