Business of Dreams – Ripe for Anarchy

201374716389_1ab73233-2b90-4a9c-b74c-7e8d8ac53551

Ya tenía yo ganas de un buen disco de indie-pop lleno de temazos. Es algo que echo mucho en falta, ya que, desde que los grandes medios musicales están a otras cosas, es un género que se ha venido un poco abajo. De hecho, se podría decir que ha vuelto a la casilla de salida, y ahora está en esa posición de independencia que estaba a mitad de los ochenta. Afortunadamente, hay unos cuantos artistas que no está dispuestos a dejarlo morir. Uno de ellos es Corey Cunningham, antiguo miembro de Magic Bullets y Terry Malts, que por circunstancias personales tuvo que dejar la zona de la bahía de San Francisco y mudarse a su Tenessee natal. Allí formó Business of Dreams hace unos años, y tras sacar un debut interesante en 2017, ahora vuelve con un segundo trabajo que es una delicia.

Ripe for Anarchy” bebe de Felt, The Go-Betweens, The Field Mice, y de muchas de las bandas que han sido insignia del indie-pop. Por eso resulta un disco tan sumamente fácil de escuchar. Incluso, habrá gente que piense que es una mera copia de esas bandas, pero hay mucho más. Detrás de estas canciones está el talento de un artista que ya demostró que era capaz de crear grandes canciones con sus antiguas bandas. Además, de una forma muy ecléctica, porque del punk de Terry Malts al pop a lo Orange Juice de Magic Bullets, hay un rato. Así que no, no es tan fácil dar con el sonido, la melodía, y el estribillo perfecto.

Estamos ante un disco más esplendoroso que su debut, en el cual, tiraba bastante más de la electrónica y, en algunas ocasiones, se acercaba al synth-pop algo oscuro. Algo que aquí solo aparece en ‘I Never Could Tell You’. En este trabajo nos encontramos con todo lo contrario, y los teclados y las guitarras están para dar luminosidad a las canciones. Incluso en ‘Keep the Blues Away’, el tema que ha servido de primer adelanto, y que es el corte más oscuro del álbum. Además de un hit como la copa de un pino. Pero aquí lo que predominan son las canciones directas que se van hacia el pop de guitarras sin complejos. Es el caso de ‘Chasing That Feeling’, ‘My Old Town’, ‘N.R.E.A.M.’ o ‘La La La La’, que son una auténtica delicia. De hecho, suena igual de esplendoroso cuando se relaja un poco y nos entrega canciones como la que da título al álbum y ‘Naive Scenes’, que son puro The Lightning Seeds.

Si echabais de menos el indie-pop de toda la vida, este trabajo se va a convertir en uno de vuestros favoritos de 2019. Y a los que no lo echan de menos, pues también se lo recomiendo, porque es un disco maravilloso y la buena música no entiende de estilos.

8,1

4 comentarios

  1. yellowsnow77 · febrero 1, 2019

    59.zippyshare.com/v/osyLDBRL/file.html

  2. Nicolás · febrero 5, 2019

    Las canciones suenan de maravilla, sobre todo esos dos auténticos hits: ¨Keep the blues away” y “Chasing that feeling¨ (¡Qué gran final de canción!). Canciones que van creciendo con las escuchas, quizás el único defecto que encuentro a sus canciones es la sobreproducción. Encantado de seguir leyendo tus críticas y tu selección de canciones.

    • yellowsnow77 · febrero 5, 2019

      Sí, quizá se le ha ido un poco la mano con la producción, pero se le perdona.

  3. Pingback: 40 discos de 2019 | Don't Eat The Yellow Snow

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s