Cate Le Bon – Reward

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Hace ya tiempo que Cate Le Bon se convirtió en una de las voces más personales del folk actual. Aunque llamar a lo suyo folk es quedarse corto, porque la de Gales ha coqueteado con todo tipo de estilos, y no le hace ascos a nada. Quizá, por eso, resulta tan interesante plantarse ante su música, porque descubres un mundo nuevo, el suyo, que no tiene nada de convencional. Algo que se acentúa en su quinto trabajo, en el que ha logrado algo realmente difícil: crear un disco complicado y lleno de matices, pero absolutamente asequible para todo el mundo.

Para escribir las canciones de este “Reward”, Le Bon se fue hasta el Distrito de los Lagos en Inglaterra, donde vivía sola en una cabaña, hacia cerámica por el día, y tocaba el piano hasta altas horas de la madrugada. En estas circunstancias, resulta de lo más normal que escribiría sus canciones más personales hasta la fecha. Y es que, sola, con tus pensamientos como única compañía, poco más puedes hacer.

Aunque el disco se abre con ‘Miami’, no estamos ante un homenaje a la ciudad norteamericana. Su letra habla más bien de escapar, y ese “Miami” que sirve de estribillo, puede ser cualquier otra ciudad del mundo. Musicalmente, es un tanto escurridiza, y la verdad es que no es una canción fácil para abrir un disco. Eso sí, se le va pillando el punto con las escuchas. Algo que no ocurre con ‘Daylight Matters’ y ‘Home to You’, más que nada porque que entran con la primera escucha. La primera, porque resulta irresistible con ese toque de soft-rock y con ese estribillo en el que declara su amor a una persona que ha perdido. Y la segunda, porque se pone de lo más juguetona, y nos deja una pequeña joya de pop algo extraño.

Cate Le Bon siempre está buscando nuevos sonidos, y en buena parte de este disco juega a eso. Por eso resulta extramente atrayente. Porque esa especie de polka folk con saxo llamada ‘Mother’s Mother’s Magazine’, es de lo más atractiva. Al igual que su acercamiento al krautrock en ‘Magnificent Gestures’, la cual, casi podría ser una canción de Stereolab. Y es que, impregna su personalidad todo lo que toca. Incluso las baladas, que parecen convencionales, pero no lo son. Principalmente, porque al utilizar el clavicordio, suenan diferentes. Es el caso de ‘Here It Comes Again’ o ‘Sad Nudes’, que consiguen emocionar de una forma diferente. Además, en la segunda le da protagonismo a un saxo, creando una atmosfera más interesante, si cabe. Y ojo, que cuando suena más convencional, también le funciona. Ahí están ‘The Light’ y ‘You Don’t Love Me’, donde vuelve al soft-rock (y al saxo).

Desde luego, hay pocas artistas tan interesantes en la escena actual como Cate Le Bon. Además, también cuando trabaja para otros, porque lo que ha hecho con la producción del último disco de Deerhunter es una maravilla.

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3 comentarios

  1. yellowsnow77 · mayo 29, 2019

    74.zippyshare.com/v/D7y03bYo/file.html

  2. XXRR Montour · junio 2, 2019

    Me sale el link como prohibido…Que raro…¿Hay alternativa de descarga?

  3. Pingback: 40 discos de 2019 | Don't Eat The Yellow Snow

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