Dehd – Flower of Devotion

Casi sin darme cuenta, Dehd se han convertido en una de mis bandas favoritas de la actualidad. El trío de Chicago, al cual ni siquiera conocía hace unos meses, ya lleva unos cuantos años siendo uno de los grupos emblema del indie-rock lo-fi norteamericano. Lo bueno, es que, si uno se para a escuchar sus anteriores trabajos, es muy fácil ver que siempre han tenido una predilección por el pop y los sonidos retro. Algo que ahora explotan en su tercer trabajo, que cuenta con un sonido más profesional, el cual, los aleja un poco de ese lado más oscuro de sus comienzos. Todo un acierto, porque estamos ante uno de los discos del año.

Flower of Devotion’ es un trabajo en el que las guitarras están llenas de reverb, lo que hace que sus canciones tengan un tono más ensoñador, y que también cuenten con un buen chute de nostalgia. Y es que, aquí, hay influencias de los grupos de chicas de los sesenta, del rock de los setenta, del indie-pop de los ochenta, y del indie-rock de los noventa. Toda una mezcolanza que funciona a la perfección. Además, el hecho de que, entre Emily Kempf y Jason Balla se vayan disputando las voces, hace que estemos ante un trabajo de lo más entretenido.

Tengo que decir que me he acordado bastante de Patti Smith al escuchar este disco. Kempf no se corta un pelo a la hora de cantar como la diosa del punk, y lo hace desde el primer momento. “Desire”, el corte que abre el álbum, es una especie de fusión entre ese desgarro que tiene la creadora de ‘Horses’, y el rock de los sesenta. A lo que hay que añadir una guitarra final que es puro indie-rock. Algo a lo que vuelven habitualmente y en temas como “Disappear”, en la magnifica “Letter”, donde Kempf cambia a Patti Smith por Ronnie Spector, o en la algo más punk “No Time”. Y claro, con una referencia tan clara de la música de los sesenta, es normal acordarse de The Jesus & Mary Chain en algún momento, como es el caso de “Drip Drop”, o el de “Month”, donde Jason Balla toma la voz cantante.

Dentro de su faceta más ensoñadora también hay varios temas destacables, pero ninguno como “Flood”. Estamos ante una canción de lo más delicada, en la que le dan un toque de lo más melancólico y triste a ese lado sixties que tiene su música. Pero ojo, que también saben lo que es acercarse a la new-wave y a un pop más animado. Es el caso de la deliciosa “Loner” y de la de eufórica “Nobody”, que son geniales. Aunque tengo que decir que la mayor sorpresa del álbum es “Apart”, un tema de puro indie-pop, en el que Balla imita descaradamente, y bastante bien, a Stephin Merritt. De hecho, podría pasar perfectamente por una canción de The Magnetic Fields.

Desde luego, con discos como este, o del de Porridge Radio, es bastante difícil decir eso de que el rock está muerto. Aunque siempre habrá alguien empeñado en matarlo.

8,4

3 comentarios

  1. yellowsnow77 · julio 22, 2020

    mediafire.com/file/8399brcrinqr19s/flores_d.zip/file

  2. Pingback: 2020: 40 discos que nos han servido como vía de escape | Don't Eat The Yellow Snow
  3. Pingback: Dehd – Blue Skies | Don't Eat The Yellow Snow

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s