The Killers – Imploding The Mirage

No soy muy fan de The Killers. Me gustó su primer trabajo, como a casi todo el mundo, pero todo lo demás que han ido sacando no me ha llamado mucho la atención. Ni siquiera ese ‘Sam’s Town’ que sus seguidores tienen como una obra maestra. Pero, de alguna manera, los singles que han servido de adelanto de su sexto álbum, sí que me han llamado la atención. De hecho, algunos han caído en las recopilaciones mensuales del blog. Así que aquí estoy, escuchando y disfrutando un disco al completo del grupo de Las Vegas.

No cabe duda de que The Killers es una banda que sabe lo que quiere, y lo que es mejor: saben lo que quieren sus seguidores. Prácticamente, toda su discografía, está basada en dos ingredientes: la épica y el poderío vocal de Brandon Flowers. Lo menos importante es si hacen canciones más electrónicas, más rock, o más pop. Lo bueno que tiene esto, es que, si das con las composiciones adecuadas, te puede salir una colección de colecciones de lo más brillante. Lo malo, es que, si no estás muy atinado, te puede dar un buen empacho de épica. Afortunadamente, en ‘Imploding The Mirage’, están de lo más acertados, y han conseguido hacer un álbum de lo más notable.

Hace unos años, cuando puse el último trabajo de The War On Drugs, comentaba unas declaraciones de los Killers en las que decían que el rock estaba falto de grandes bandas. A lo que yo respondía que, si pensaban eso, es que no habían escuchado a la banda de Filadelfia. Bueno, pues parece que me han hecho caso. Y es que, sin lugar a duda, la gran influencia de este trabajo es la banda de Adam Granduciel, el cual colabora en algún tema. Algo que parece como una especie de recompensa por haberles copiado tan descaradamente. Eso sí, saben como hacerlo de puta madre, y temazos como “My Own Soul’s Warning”, “Caution” o “Running Towards A Place”, son buena prueba de ello.

Como la gran mayoría de bandas de este calibre, The Killers pueden permitirse llamar a sus artistas favoritos para que colaboren con ellos. Así, este sexto trabajo, está producido por Jonathan Rado de Foxygen, tiene algunas canciones compuestas por Alex Cameron, y cuenta con invitados de lujo como K.D. Lang, Weyes Blood, o Lindsey Buckingham de Fleetwood Mac. Ahí es nada. Además, hay que reconocer que han sabido aprovechar estas colaboraciones, porque, tanto la épica “Lightning Fields”, donde escuchamos a Lang, como la efusiva “My God”, en la que aparece Weyes Blood, son de lo mejor del disco.

Hay que reconocer que no todo el mérito se debe a las colaboraciones. Ellos mismos saben hacer buenos temas pop como “Dying Breed” y “Fire In Bone” sin necesidad de que nadie les ayude. Aunque eso sí, la segunda, es la canción de todo el álbum con más nombres acreditados. Pero es debido a que han metido trozos de una canción de NEU! y otra de Can. Así dejan claro que, aunque no lo lleven a la práctica, saben lo que es el krautrock. Lo que sí hay que reprocharles, es que no hayan terminado el disco con “When The Dreams Run Dry”, una de las composiciones de Alex Cameron, y el cierre perfecto para cerrar el álbum sin necesidad de llegar a ese temido empacho de épica al que nos tienen acostumbrados.

7,5

4 comentarios

  1. yellowsnow77 · agosto 25, 2020

    mediafire.com/file/sjy54gvatplxmcf/asesinos.zip/file

  2. marco p · septiembre 12, 2020

    Me han vuelto a reenganchar, estuve años que les cogí manía…..y eso que me encantaron al principio, cuando tocaban en Razzmatazz, que tiempos….

  3. Pingback: The Killers – Pressure Machine | Don't Eat The Yellow Snow
  4. Pingback: The War On Drugs – I Don’t Live Here Anymore | Don't Eat The Yellow Snow

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