Du Blonde – Homecoming

Beth Jeans Houghton, más conocida como Du Blonde, ha terminado hasta las narices de la industria musical y de que la ninguneen constantemente. Así que, un buen día, decidió que lo que mejor era hacer todo ella misma. El resultado es ‘Homecoming’, un disco escrito, grabado, producido, y editado por la artista inglesa. Lo único que hay externo son las colaboraciones de amigos tan famosos como Shirley Mason de Garbage, Andy Bell de Ride, o Ezra Furman. Hasta los vídeos se los ha hecho ella misma, ya que también es ilustradora y creadora de contenidos de animación. Y puede estar contenta, porque el resultado es notable.

El tercer trabajo de Du Blonde es todo un torbellino en el que la de Londres se mete lleno en un garage, algo pop, y en un indie-rock muy noventero. Eso sí, no olvida ese lado más meloso y retro que tanto le gusta -la preciosa “Take Me Away” es un buen ejemplo-. Y todo esto en apenas 25 minutos que dura el álbum. Así que podríamos decir que va directa a grano.

Tenemos dos partes algo diferenciadas en este disco. Por un lado, están esos pildorazos de indie-rock absolutamente noventero que tanto recuerda a bandas como Belly o Pixies. De hecho, esa “Medicated” en la que colabora Manson -qué malo es el último single de Garbage, por cierto-, recuerda una barbaridad al “Where Is My Mind?”. Pero hay que reconocer que, a pesar de los parecidos tan notables, se le da muy bien este rollo. Ahí está la estupenda “Pull The Plug”, que abre el disco de la mejor forma posible. O esa pequeña maravilla llamada “I Can’t Help You There”, donde colabora el grupo de punk feminista de Londres The Farting Suffragettes. Y si nos vamos a “All The Way”, nos encontramos con un melódico medio tiempo en el que la acompaña Andy Bell. Sin embargo, también se deja llevar por ese lado cercano al garage y al mundo más sixties. Algo que también se le da muy bien. Sobre todo, porque se pone de lo más melódica y entrega joyitas como “Smoking Me Out” o “I’m Glad That We Broke Up”, donde aparece el siempre interesante Ezra Furman.

Du Blonde ha hecho una apuesta arriesgada con este trabajo, pero creo que puede estar tranquila, porque ha creado un disco bien majo y lleno de temazos.

7,8

Saccades – Flowing Fades

Las horas muertas de la pandemia han servido para que muchos artistas empiecen nuevos proyectos o, directamente, rescaten alguno que otro que tenían olvidado. Es el caso de Nicholas Wood, la mitad masculina del grupo de post-punk y coldwave The KVB, que ha recuperado Saccades, el que es su proyecto en solitario. Y es que, tras estar girando por todo el mundo y editando discos regularmente con su banda principal, Wood no pudo evitar hacer algo durante el confinamiento. Así, durante el encierro en su casa, compuso y grabó las canciones que forman su nuevo álbum, las cuales, evidentemente, están inspiradas en la situación que vivió todo el mundo el año pasado.

Me gusta bastante cuando un miembro de un grupo empieza otro proyecto con un sonido completamente diferente al que tiene con su banda principal. De hecho, creo que es lógico cuando tienes un proyecto paralelo. Y eso es lo que hace Nicholas Wood con Saccades, donde la oscuridad brilla por su ausencia, y donde se mete de lleno en un pop sintético mucho más luminoso y cálido. Y eso que en varias de las canciones de este ‘Flowing Fades’ podemos oír la voz de Kat Day, su compañera en The KVB, y su mujer. Pero no, nos encontramos ante algo totalmente diferente.

Estamos ante un disco más reposado que su debut, donde sí que metía de vez en cuando alguna pincelada de shoegaze, o momentos algo más movidos. Aquí predominan las guitarras limpias, los ritmos pausados, y algo perezosos, y los sintetizadores envolventes. Es lo que nos encontramos nada más empezar, en “Islands Past”, en la melosa “All Divided Selves”, o en la algo más movida “Like Everyday”, donde nos habla de la monotonía del confinamiento. Pero ojo que, dentro de este mundo más calmado, también tiene tiempo para irse hacía una pista de baile llena de elegancia. Ahí está la genial “On Your Mind”, o esa “Breezy” que tanto recuerda a los Pet Shop Boys de ‘Behaviour’. Además de ese momentazo house que supone “Heat”. Pero es en la bella, y muy pop, “Older Than Tomorrow”, y en “Flowing Fades”, donde saca sus mejores cartas. O por lo menos las más directas, porque son dos canciones absolutamente contagiosas. Eso sí, para terminar, se permite un homenaje a Serge Gainsbourg -dicho por él mismo- en “Lady Blue”. Aunque sí es cierto que se ha quedado más en Air.

Solo digo una cosa: ojalá todos los proyectos paralelos de otros artistas funcionaran tan bien como este.

7,8

Bodies of Water – It’s This What It’s Like

A Bodies of Water los conocí por Music Go Music, el que fue su hermano pequeño durante un periodo corto de su carrera. Y me consta que no soy el único. Aquél primer disco tan deudor de ABBA y de la música disco de los setenta enamoró a muchos y muchas, y su segundo trabajo no hizo más que continuar con el idilio. Pero un buen día, David y Meredith Metcalf decidieron que ya era hora de centrarse de nuevo en su proyecto principal. Y aquí siguen, en plena forma, y con el que es el primer disco de Bodies of Water en cuatro años.

No lo ha tenido fácil el matrimonio del norte de Los Ángeles en estos últimos dos años, ya que a los incendios que vivieron a finales de 2019, se le unió la pandemia y dejó aparcadas las grabaciones de estas canciones más tiempo del que esperaban. Y es que, no estamos hablando de una banda cualquiera que pueda grabar tranquilamente en el dormitorio de su casa. Bodies of Water casi es un colectivo en el que se llegan a juntar hasta once músicos, y eso en plena pandemia es algo casi imposible de organizar. Pero al final lo consiguieron.

It’s This What It’s Like’ sigue la estela setentera que tienen todos sus proyectos, pero es bastante más variado de lo habitual. Para empezar, están más bailongos que nunca. A su rock y pop lleno de letras imposibles de descifrar, le han dado un toque de calidez que le viene de maravilla. Así, nada más empezar, se dejan llevar por un sonido disco algo psicodélico que es una delicia, y nos entregan “Every Little Bird”. Algo a lo que vuelven en la también estupenda “Trust Your Love”, donde dan buena cuenta de los bongos, y te hacen bailar desde el primer segundo. Y lo mejor es que van un poco más allá, y no tienen ningún problema en ponerse más étnicos y entregar una delicia como “Never Call Me Again”, o de llevar su indie-pop hacia la pista de baile en la maravillosa “I Knew Brother”.

En la otra mitad del disco prefieren relajarse y entregar unas cuantas baladas que, ojo, también beben de los setenta. Ahí está esa épica y grandilocuente “I’ll Go With You”, que los acerca a los ABBA más melancólicos. O la estupenda “Say Goodnight”, donde juegan con sonidos más cercanos al r&b. Además de esa “Illuminate Yourself” final, que cierra el disco con unos buenos coros y con mucha épica.

Lo dicho: Bodies of Water están en plena forma. Ahora solo falta que recuperen a su hermano pequeño y nos den otra alegría.

7,9

Requin Chagrin – Bye Bye Baby

Me he llevado una sorpresa de lo más agradable con el descubrimiento de Requin Chagrin. Descubrimiento por mi parte, claro, porque la artista francesa ya lleva tres discos y casi una década de carrera. Pero yo no me enteré de su existencia hasta hace unos días, en lo que yo llamo “mi semana en francés” -por alguna razón que desconozco, llevo un tiempo viendo bastante cine y series en el idioma del país vecino-. Así que estoy inmerso en la discografía de esta chica, que en realidad se llama Marion Brunetto, y que ha sacado un nuevo disco que es una auténtica maravilla.

Bye Bye Baby’ es un trabajo que tiene su mayor influencia en Las Perseidas, esas estrellas fugaces que aparecen una vez al año, y que obsesionaron a la artista parisina a la hora de escribir las canciones de este disco. Y la verdad es que, buena parte del álbum, sirve de perfecta banda sonora para mirar al cielo en una noche de verano-su bonita portada lo corrobora-. Estamos ante un dream-pop con tintes algo electrónicos, y también algo perezoso, que se puede asemejar bastante a lo que hacen Beach House. Pero la verdad es que se le da muy bien. Buena muestra de ello son temas como “Déjà vu”, “Juno” o “Love”, que son estupendas. Lo bueno es que no se queda solo ahí.

Brunetto cuenta con un lado más pop y animado que es lo que hace de este disco sea algo más que recomendable. Nada más empezar, se mete de lleno en una especie de shoegaze muy melódico, y nos deja “Première vague”, que es toda una delicia. Además, hacia el final, vuelve a este sonido, y entrega “Volage”, en la que vuelve a dar buenas muestras de que se le da muy bien. Pero, por si todo lo demás fuera poco, también cuenta con un lado más indie-pop, y más luminoso y esperanzador. Es el que aparece en cortes tan atractivos como “Nuit B” y “Perséides”, donde nos encontramos con una artista que cuenta con una enorme facilidad para crear estribillos redondos y de lo más melódicos. Y ojo, que cuando se relaja, entrega una deliciosa balada como la que da título al disco.

Quizá sea por el francés, que siempre le da un toque diferente a la música pop, pero la verdad es que estoy totalmente enganchado a este disco, y sé que se va a convertir en uno de mis preferidos de los próximos meses. De hecho, ya lo es.

8

The Reds, Pinks & Purples – Uncommon Weather

En los últimos meses, Glenn Donaldson se ha convertido en algo así como el nuevo héroe del indie-pop estadounidense. Algo para lo que, desde luego, ha hecho muchos méritos. Y es que, tras estar años tras Skygreen Leopards, son sus nuevos proyectos los que le están dando más alegrías. Ahí está el debut de Painted Shrines, el grupo que ha formado junto a Jeremy Earl de Woods, con el que ha sacado uno de los grandes discos de los últimos meses. Y, por supuesto, The Reds, Pinks & Purples, el que es su proyecto en solitario, y con el que editó uno de los mejores discos de 2020.

Donaldson también es un artista bastante prolífico que no puede parar de crear desde el pequeño estudio que se ha montado en su casa. Y es que, apenas ha pasado medio año de ese ‘You Might Be Happy Someday’, y ya tenemos por aquí su nuevo disco. ‘Uncommon Weather’ vuelve a ser una radiografía de San Francisco, la ciudad donde vive, y de cómo se ha convertido en un lugar de supervivencia para los que se dedican a la música. Además, como viene siendo habitual, ha sido compuesto, tocado, y grabado, íntegramente por él mismo. 

Volvemos a estar ante una preciosa colección de canciones que tienen el pop como principal protagonista. Con Television Personalities a la cabeza -“Pictures of the World” no puede sonar más a la banda de Dan Treacy-, las influencias de Donaldson se dejan ver en las trece canciones de este trabajo. Ecos de The Cure que aparecen en los bellos y nostálgicos teclados de “I Hope I Never Fall in Love”, “A Kick in the Face (That’s Life)” y “I Wouldn’t Die for Anyone”; homenajes al indie-pop británico de finales los ochenta en “The Biggest Fan” y el tema titular, o coqueteos con el mundo más ensoñador en “Life at Parties”. Y es que estamos ante todo un amante del pop con un talento enorme. Porque, además, ha conseguido hacerse con un sonido de lo más reconocible. Un sonido que aparece en la algo más sucia, pero, a su vez, reluciente, “Don’t Ever Pray in the Church on My Street”, o en la también sumamente bella “I’m Sorry About Your Life”. Además de en esas melancólicas “The Songs You Used to Write” y “Sympathetic”, con las que cierra el disco de forma bastante más delicada. 

Con su nuevo álbum bajo la etiqueta de The Reds, Pinks & Purples, Glenn Donaldson se une al club de los artistas capaces de sacar discos como churros y que todos, como mínimo, sean de notable alto. Y eso está al alcance de muy pocos. 

8

Godspeed You! Black Emperor – G_d’s Pee AT STATE’S END!

No me matéis, pero nunca me he sentido muy atraído por la música de Godspeed You! Black Emperor. Y es que, la primera vez que me puse con ellos, fue allá por el 2000, con el que precisamente sigue siendo su disco más aclamado. Pero en aquella época no estaba yo muy por la labor de meterme una buena dosis de post-rock. Así que ahí los dejé, aparcados más de dos décadas. Pero, como digo siempre, nunca es tarde para volver a retomar la carrera de un grupo (en este caso colectivo). Aunque tengo bastante trabajo por delante. 

G_d’s Pee AT STATE’S END!’ es su séptimo trabajo, y el cuarto tras su regreso en 2010. Y, según he podido leer por ahí, también es en el que vuelven un poco a las tormentas más eléctricas. Lo que hizo que, hace unos días, cuando le di la primera escucha, me explotara a la cabeza. No voy a ser yo el que diga que son unos expertos en los crescendos propios del post-rock, pero sí puedo decir que, como prácticamente nuevo oyente, me han dejado totalmente alucinado. Y no solo eso, también su faceta más avant-garde y reposada me ha cautivado a la primera. Ahí está “Fire at Static Valley”, que una preciosidad. 

Creo que no me equivoco si digo que en este 2021 nos vamos a encontrar con pocos momentos más intensos como el combo formado por “Job’s Lament” y “First of the Last Glaciers”. Resulta alucinante cómo va subiendo la primera y culmina con esa guitarra final -es flipante como suena esa puta guitarra-, y cómo recoge el testigo la segunda. Son 14 minutos en total de tensión sonora que reflejan lo mejor de un género que parece que vuelve a vivir un buen momento. Pero no se quedan ahí, también brillan a lo grande en ““Government Came” (9980.0kHz 3617.1kHz 4521.0 kHz)”, donde se van hacia el lado más épico del post-rock en once minutos realmente bellos. Y ojo, porque en ese tema dividido en tres y llamado “Cliffs Gaze / cliffs’ gaze at empty waters’ rise / ASHES TO SEA or NEARER TO THEE”, nos dejan toda una sorpresa. Y es que, en su parte final, se vienen arriba, y aceleran su música dejando totalmente de lado la calma que suelen tener sus canciones. Y sí, es una autentica pasada. 

Pues sí, con más de veinte años de retraso, me uno al club de seguidores de Godspeed You! Black Emperor. 

8,1

Tim Cohen – You Are Still Here

Aunque sus últimos trabajos no me hayan cautivado mucho, siempre tendré un hueco en este blog para Tim Cohen y para todos sus proyectos. En parte, porque he disfrutado como un enano con muchos de los discos de The Fresh & Onlys, pero también porque creo que es un compositor excelente. Lo ha demostrado con creces, tanto en su carrera en solitario, como con Magic Trick, como, por supuesto, con su banda principal. Lo que pasa es que, al final, ha llegado a tener tantos frentes abiertos, que los ha descuidado todos. Pero eso ha cambiado con su último trabajo bajo su nombre. 

Estamos ante el primer trabajo de Cohen en tres años. Y eso se nota. El centrarse solo en este proyecto ha hecho que nos encontremos ante su mejor álbum en mucho tiempo. Grabado en su propio estudio, ’You Are Still Here’ nos muestra buena parte de todas las facetas del de San Francisco. Tenemos el lado más dramático y fronterizo, el toque psicodélico, y ese punto más indie, que es el que me conquistó a mí. Pero tengo que reconocer que aquí está acertado en prácticamente todas sus caras. 

El disco se abre con “Rage On”, en la que se mete de lleno en pop delicioso, algo sixties, y con un punto de crooner. Pero, inmediatamente después, cambia de tercio en “Give Me Yours”, donde se pone un poco más juguetón, y donde colabora Noelle Fiore, su compañera en Magic Trick. Y es que, podríamos decir que cada canción de este disco es un mundo. Así, en “Someone Bout”, mezcla una electrónica algo fría, con unas trompetas majestuosas; en “Almost Enemies” se pone dramático y se va al viejo oeste; en “Piranha” recupera la psicodelia más sombría, y en “Change My Legs” tira hacia un rock más vigoroso. Pero como decía más arriba, también tiene tiempo para ese punto más indie que tanto me gusta a mí. Aparece en “Bottom Feeders”, una de esas canciones puramente melódicas que tan buenos resultados le han dado en el pasado. Pero también esa extensa “Dadaist Friend” final, donde une psicodelia con un paisaje sonoro final coronado por un punteo de guitarra, que es una auténtica maravilla. 

Está claro que el descanso musical de estos años le ha venido muy bien a Tim Cohen, porque nos ha entregado su mejor trabajo en mucho tiempo. 

7,8

The Natvral – Tethers

Kip Berman ha dado una cambio bastante radical a su carrera. El que fuera líder de The Pains of Being Pure at Heart, se ha embarcado una carrera en solitario bajo el nombre de The Natvral, que nada tiene que ver con el indie-pop de su antigua banda. Ha dejado atrás las influencias británicas de los ochenta y se ha metido de lleno en un rock y folk americanos que beben directamente de Bob Dylan, Leonard Cohen y Tom Petty. Y hay que reconocer que no se le da nada mal acercarse a estos sonidos, porque ha sacado un disco de debut de lo más disfrutable. 

Tethers’ funciona mucho mejor que el Ep que editó hace un par de años, en el que solo nos encontrábamos con su guitarra y voz, y con una faceta demasiado intimista. Ahora se ha hecho con una banda al completo y la cosa ha cambiado bastante. Sus canciones suenan vibrantes y vivas, y resulta mucho más fácil dejarse llevar por su propuesta. Porque, al fin y al cabo, Berman sigue siendo un gran compositor, y da igual que el envoltorio de sus temas ahora sea diferente. 

Kip Berman tira de sus influencias con descaro y no tiene problema en hacer temas que suenan bastante a esos totems de la música norteamericana. Así, en “Why Don’t You Come Out Anymore?” y “Sun Blisters”, tira del Bob Dylan menos folk y se hace con dos temas que son una maravilla; en “New Moon” se va hacía el lado más intimista de Leonard Cohen y nos deja una preciosa balada, y en “Stay in the Country” se deja llevar de la mejor forma posible por el Tom Petty de finales de los ochenta. Y no pasa nada, porque lo hace tan bien, que no importa que suene a otros. 

Lo que más me ha gustado de este disco, ha sido encontrarme con un Berman más épico y emocionante. Se le da maravilla ese rock más clásico en el que un órgano y un piano libran una batalla con una guitarra. Es el caso de “New Year’s Night”, el que podría ser el gran hit del disco. O de la más delicada “Runaway Jane”, que es una autentica delicia. Aunque el mejor ejemplo de esto es “Alone In London”, el tema que cierra el disco. Aquí nos deja una canción que empieza con una guitarra sosegada, pero que, poco a , y a medida que van entrando más instrumentos, se acaba convirtiendo en un tema de lo más emocionante.

Sinceramente, tras su primer Ep, que no me terminó de convencer mucho, no me esperaba demasiado del álbum de debut de The Natvral, pero me he encontrado con un disco lleno de fuerza y de canciones estupendas. 

8

Dry Cleaning – New Long Leg

La verdad es que, hace dos años, cuando puse los dos Eps de Dry Cleaning, no me esperaba que se fueran a convertir en una de las bandas de rock más importantes de su país. El grupo de Londres está teniendo una repercusión importante con su álbum de debut, que ya cuenta con muy buenas críticas y que no va nada mal en ventas -tienen todo agotado en su bandcamp-. Algo que me parece un poco sorprendente, porque no creo que su post-punk sea para todo tipo de público, pero tener un sello como 4AD detrás tiene sus ventajas.

New Long Leg’ es un disco que puede resultar un tanto desesperante. Manejan muy bien las guitarras y se dejan llevar estupendamente por los sonidos post-punk o indie-rock, pero entiendo que a mucha gente no le entre su propuesta de buenas a primeras. Más que nada por el uso excesivo del spoken-word por parte de Florence Shaw, que se pasa todo el disco recitando entre crudos sonidos de guitarra -el único comentario de un usuario que tienen en metacritic dice que parece que está leyendo el prospecto de un medicamento-. Porque también están un poco más áridos que en sus dos primeros lanzamientos, y se echa en falta un toque más melódico. 

Lo mejor de este album de debut llega cuando se ponen mucho más accesibles. La voz de Shaw funciona de maravilla en un tema como “Scratchcard Lanyard”, que cuenta con una fusión de guitarras acústicas y eléctricas que es una maravilla.  O en esa “Strong Feelings” con tintes electrónicos en la que juegan con un ritmo de lo más monótono, pero absolutamente funcional. Algo que también ocurre con la notable “Leafy”. 

Por otro lado, cuando se acercan a Sonic Youth, también nos dejan momentos brillantes. Es el caso de “Her Hippo” y “New Long Leg”, que tiran de sonidos oscuros y post-punk, pero desde una perspectiva menos árida. Es más, en la primera la protagonista es la acústica, y en la segunda Shaw incluso se atreve a cantar un poco más. Y entre lo mejor también tengo que mencionar “More Big Birds”, que es una pequeña delicia en la que aparece un piano.

Donde creo que sus música se resiente un poco y termina cansando, es en los cortes algo más crudos. Un tema como “Unsmart Lady”, con esas guitarras casi grunges, no me dice nada y me resulta un tanto cargante. Y en “A.L.C” se meten de lleno en un art-rock bastante insulso. Eso sí, para cerrar nos dejan “Every Day Car”, la cual, a pesar de esos dos minutos centrales de distorsiones de guitarra, cuenta con un final arrollador.

El álbum de debut de Dry Cleaning es notable, pero, tras esos dos primeros Eps tremendos que sacaron en 2019, me esperaba algo más. 

7,6