The Go! Team – Get Up Sequences Part One

The Go! Team es una de esas bandas que no ha cambiado su propuesta en años, pero la verdad es que tampoco hace falta. El combo de Brighton liderado por Ian Parton sorprendió a todo el mundo allá por 2004, cuando editaron un álbum de debut en el que cabía prácticamente de todo. Eso sí, siempre con un propósito: hacer bailar. Y así han seguido, mezclando funk con indie-rock, hip-hop, o pop, y llenando su música de color y buen rollo. Algo de lo que dan buena cuenta en su sexto trabajo.

Get Up Sequences Part One’ podría haber marcado un antes y un después en la carrera de The Go! Team. Ian Parton empezó a componer estas canciones tras perder la audición en su oído derecho por una rara enfermedad. Y eso, unido a la pandemia, puede resultar de lo más deprimente para alguien que se dedica a hacer canciones. Pero ninguna de las dos cosas se nota en estos diez temas. Es más, es un disco que te pone las pilas desde el primer minuto.

Let the Seasons Work” es un corte perfecto para empezar un disco. Todo un himno en el que esas trompetas a lo Rocky se fusionan con ritmos funk, unas flautas, y un estribillo de lo más pop. Una efusividad que también aparece en “Pow”, en la que, además, tiran del hip-hop old school de la mano de Ninja. Y ojito con ese sampler de Curtis Mayfield que meten. Y la verdad es que recordar los principios del hip-hop se les da de maravilla, porque, en la mucho menos efusiva, “Cookie Scene”, también dan buena cuenta de ello.

The Go! Team también tienen tiempo para relajarse un poco y pisar el pedal del freno. Pero, aun así, sus canciones siguen sonando luminosas. Ahí está la deliciosa “We Do it but Never Know”, donde se meten en terrenos del soul más setentero. O la juguetona “A Bee Without its Sting”, que desprende buen rollo por todos los lados. Al igual que esa “World Remember Me Know” final, donde sacan a relucir ese mundo caribeño que tanto les gusta. Y no hay que olvidarse de los instrumentales, porque ese breakbeat con armónica de “A Memo for Disco” no puede ser más genial. Al igual que esa pachanga que se sacan de la manga en “Tame the Great Plains”.

Lo dicho: buen rollo de principio a fin.

7,8

Modest Mouse – The Golden Casket

Siempre me ha sorprendido un poco el éxito en Estados Unidos de una banda como Modest Mouse. No creo que sean un grupo excesivamente comercial, y su rock se sale bastante de los cánones impuestos por la industria musical, pero ahí están, con cientos de millones de reproducciones en las plataformas de streaming. Y no es que sean un One Hit Wonder, porque sí, “Float On” es su mayor éxito, pero todos los discos que han sacado hasta ahora han ido bastante bien. Eso sí, no son muy prolíficos, porque estamos ante su primer trabajo en seis años.

The Golden Casket’ es un disco un tanto extraño que nace de la reciente paternidad de Isaac Brock, el líder de la banda. De ahí que también tenga un punto más melódico. Lo que no significa que sea un trabajo fácil de asimilar. Porque, por un lado, sí que hay temas más directos, como “We Are Between” o “Leave A Light On”, que son estupendos, pero en buena parte del álbum se dedican a otra cosa. De hecho, hay menos guitarras que de costumbre, y la producción de Jacknife Lee es un tanto excesiva. Además, llevan su rock hacia momentos más psicodélicos y teatrales –“Wooden Soldiers” podría ser una canción de Sparks-. Pero hay que reconocer que al final consiguen que las canciones entren bien después de unas pocas escuchas.

El mejor ejemplo del sonido que predomina en este disco lo encontramos nada más empezar. “Fuck Your Acid Trip” juega con ese punto entre su lado más experimental con su faceta más melódica. De hecho, cuenta con un estribillo redondo. Y en la sucia “Never Fuck A Spider On The Fly” siguen el mismo guion. Solo que aquí no pierden el punto melódico en toda la canción. Como en la estupenda “We’re Lucky”, que termina explotando en toda una tormenta de trompetas. Y como estamos ante un trabajo un tanto ecléctico, en “The Sun Hasn’t Left” deciden que se van hacia mundos más pop para tratar de dar con otro “Float On”. Eso sí, aunque es notable, no lo consiguen. Me parece más interesante la bonita “Japanese Trees” o el indie-rock de manual que despliegan en “Back To The Middle”.

El nuevo disco de Modest Mouse es un tanto destartalado, y la verdad es que, en sus primeras escuchas, no termina de convencer demasiado. Lo que sí es cierto es que, a medida que le vas dando vueltas, también vas descubriendo detalles que lo hacen mucho más interesante.

7,5