Big Red Machine – How Long Do You Thing It’s Gonna Last?

El segundo trabajo de Big Red Machine es algo más que la continuación del proyecto que comenzaron Aaron Dessner (The National) y Justin Vernon (Bon Iver) hace unos años. Su primer álbum era un disco en el que los dos contaban con prácticamente el mismo protagonismo, pero eso ha cambiado en este disco. El propio Vernon habla de él como un “trabajo comunista” por la cantidad de colaboraciones que tiene. Además, también confiesa que, está vez, quería quedarse a un lado y que estas canciones fueran de todos los colaboradores que aparecen en el disco. De hecho, solo ha escrito unas cuantas líneas y cantando en unas pocas canciones.

Tengo que reconocer que su primer álbum, en el que tiraban hacia un rollo más electrónico, no me terminó de convencer. Es más, me pareció un poco aburrido. Pero esto ha cambiado en este ‘How Long Do You Think It’s Gonna Last?’. Lo de ahora se asemeja bastante más a lo que hacen con sus respectivas bandas. Bueno, más bien vira hacia el sonido de The National. Quizá, porque Dessner se lleva un buen tanto por ciento de la composición. Aunque también tiene mucho que ver ese elenco de colaboradores de lujo, donde destacan Taylor Swift, Robin Pecknold de Fleet Foxes, o Sharon Van Etten.

Estamos ante un trabajo un tanto largo al que sobran tres o cuatro canciones. Pero también es verdad que, más allá de esos temas que sobran, están de lo más acertados. Solo hay que escuchar esa preciosa “Latter Days” que lo abre, en la que Anaïs Mitchell, que cuenta con un papel importante en el álbum, se adentra en sonidos propios de Bon Iver junto a Vernon. O esa maravilla llamada “Phoenix”, que ya se ha convertido en una de mis canciones del año. Y es que, aquí, el que impone su ley, es Robin Pecknold, el líder de Fleet Foxes, que lleva a todo el grupo a su terreno y logra una joya de canción. Otro de los grandes momentos del álbum es cuando aparece Taylor Swift. La mega estrella del pop colabora en dos canciones. La primera es “Birch”, en la que tiene un perfil más bajo, y tan solo hace los coros. Sin embargo, en “Renegade”, se lleva todo el protagonismo y se hace con la canción más pop de todo el álbum. Toda una delicia en el que los ritmos electrónicos se adentran en terrenos más folkies.

A pesar de que son pocas las canciones donde no hay una colaboración, también se las apañan para destacar ellos solos. Es el caso del folk acústico de “The Ghost of Cincinnati”, en el que casi se acercan a Simon & Garfunkel. Pero también de “Magnolia”, donde, gracias a su sección rítmica y al piano, vuelven a tirar hacia The National. Aunque hay que reconocer que, al final, lo que más destaca en el álbum son esas colaboraciones. Así, en su parte final, nos dejan otras cuantas que funcionan muy bien. Ahí está la emocionante “Mimi”, en la que Ilsey Juber, que a muchos no os sonará, pero que ha escrito alguno de los grandes éxitos del pop actual, pone a la voz. Y la verdad es que la tiene muy bonita. O de esa “Easy to Sabotage” tan intensa y algo épica, en la que juegan con la voz e Naeem. Y digo juegan, porque tiran bastante del autotune. Eso sí, sorprende que en “Hutch”, donde han reclutado a Sharon Van Etten, Lisa Hannigan y Shara Nova (My Brightest Diamond), no consigan hacer algo más que una canción correcta.

7,5

Un comentario

  1. yellowsnow77 · septiembre 9

    mediafire.com/file/2xkyfwlasdc4b8k/gran+maquina+roja.zip/file

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