Dinner – Dream Work

Hacía cuatro años que no sabíamos nada de Dinner, el proyecto principal del artista danés Anders Rhedin. Y es que, el de Copenhague, que hace ya unos cuantos años que reside en Los Ángeles, se ha dedicado todo este tiempo ha crear y editar música para meditar bajo su propio nombre. Además, recientemente, también ha sido padre, lo que, lógicamente, ha ocupado mucho tiempo de su vida. Pero al final, la cabra tira al monte, y Rhedin no podía pasar más tiempo sin hacer esas canciones pop que hace unos años le dieron un cierto éxito en la escena independiente.

Para crear los temas de este ‘Dream Work’, Rhedin volvió a su Copenhague natal y alquiló un estudio fuera de hora para que le saliera más barato. Allí, en la soledad y paz que dan las horas nocturnas, le vino la inspiración. Además, si no la encontraba, se daba un paseo por la ciudad vacía. Así que podemos decir que estamos ante un disco con un cierto sonido nocturno. Y es que, el propio Rhedin ha confesado que no quería volver hacer lo del principio, y que toda esa música orientada a la meditación y el sueño que ha creado durante estos últimos cuatro años tendría que entrar de alguna manera aquí. Y vaya si lo ha hecho, porque ha dado con un pop que te cautiva desde el principio, y que también te relaja.

Estamos ante un trabajo con unas cuantas colaboraciones femeninas. Todas de su sello, por supuesto. Así, nada más empezar, nos encontramos con el pop sintético, y algo ensoñador, de “Midnight In My Head”, donde podemos escuchar la voz de Charlie Hilton. Una Hilton que repite en ese perfecto himno de pop llamado “Like You Said”. Pero también tenemos a Lina Tullgren metiéndose de lleno en sonidos propios de la Velvet en “Big Empty Sky”, y a Molly Burch poniendo su voz a la delicada “Connection”.

Evidentemente, Rhedin no necesita ayuda para crear buenas canciones de pop, su carrera lo avala, y aquí nos da unas cuantas muestras. La primera es “How We Talk”, en la que explora estupendamente ese indie-pop sin sobresaltos que planea por todo el disco. O en “Anima” y su lado kraut tan Stereolab. Además de en ese tramo final del disco, donde mete temas más minimalistas, y algo más electrónicos, como “Spirit Voices” y “Grateful (Best Shit)”. Aunque tengo que decir que me quedo con la emocionante “Born Again”, una de esas canciones que parece que van a despegar, pero no terminan de hacerlo. Lo que la hace más interesante todavía.

Dinner ha conseguido fusionar su faceta pop con su faceta más ambiental sin que prácticamente el oyente se entere. Eso sí, si uno se fija, podrá comprobar que las baterías y cajas de ritmos siempre están en su segundo plano, y que en su voz hay mucha relajación y ningún sobresalto.

7,9

Un comentario

  1. yellowsnow77 · octubre 27

    mediafire.com/file/3wp6j9bx61pl0x5/CENA.zip/file

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s