Peakes – Peripheral Figures

Si echáis un vistazo a la biografía de Peakes, veréis que, entre sus influencias, mencionan a bandas de los ochenta como Depeche Mode y New Order, el techno alemán más minimalista, los beats de Grauzone, y la electrónica capitaneada por chicas de finales de los noventa y los primeros dosmil, en la que entran nombres como Moloko, Portishead o Goldfrapp. Un batiburrillo de influencias que sirve para crear una propuesta que se puede meter dentro del synth-pop, pero que va más allá. Y su estupendo álbum de debut es una buena prueba de ello.

Los tres miembros de Peakes se conocieron en el conservatorio de Leeds allá por 2017, y ahí ya vieron que sus gustos un tanto diferentes se podían complementar muy bien. Así que, tras editar algún single, y algún que otro EP, en pleno 2020 ya estaban preparados para meterse en la furgo y comenzar una gira. Por supuesto, todos y todas sabemos lo que pasó en marzo del año pasado, y al final sus planes tuvieron que cambiar. En su lugar grabaron las canciones de lo que seria su primer trabajo, y lo hicieron cada uno por su cuenta. Es más, Molly Puckering, su cantante, grabó las voces en el armario de su habitación.

Estamos ante un disco bastante vivo que no parece que esté grabado en pleno confinamiento y con cada miembro de la banda en un lugar distinto. Su pop electrónico suena de lo más vigoroso y bailable en cortes como “An Infinite Divide” y “Day & Age”, que cuentan con sus teclados ochenteros, pero que se salen de la norma del synth-pop con sus bases claramente techno. Y cuando bajan un poco las revoluciones y tiran de sonidos más retro, son capaces de hacer un tema como “Lately”, que cuenta con ese punto de melancolía en plan New Order que tanto nos gusta.

Sí es cierto que el tener todo el tiempo del mundo para grabar estas canciones les ha hecho olvidarse de ir a por el single perfecto y meterse de lleno en otros sonidos. Es algo que confiesan ellos mismos, y algo que se nota un corte como “Clouds”. Aquí se dejan llevar por un toque más ensoñador claramente influenciado por la electrónica más etérea y ambiental. Y lo bueno es que les funciona, porque la voz de Puckering no puede sonar más acogedora. Al igual que les funciona esa suciedad sintética que aparece en “Fascination”, donde se dejan llevar por la épica de los primeros Goldfrapp. Y ojo, porque terminan el disco metiéndose de lleno en la indietronica y dejándonos un vibrante tema como “Circular State”.

7,8

Un comentario

  1. yellowsnow77 · 5 Days Ago

    mediafire.com/file/8mf90xnbcat2fx9/picos.zip/file

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s