Selección 2016 (2ª Parte)

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Ya está aquí la segunda recopilación de 2016, año que, si somos sinceros, no está empezando muy bien. Me ha costado bastante recopilar veinte temas que estén a un buen nivel, y eso que he tenido suerte, y esta semana Beth Orton y M83 han editado canciones nuevas. Al final me ha quedado una colección de canciones bastante maja, en la que, como siempre, hay un poco de todo. Aunque tengo que decir que mi tema favorito del mes es ese Cinnamon de Cullen Omori, el que fuera líder de Smith Westerns, que emprende carrera en solitario fijándose en el pop de los ochenta. Bueno, y el temazo que se han marcado Lost Tapes, nuestros Field Mice particulares.

Espero que os guste.

1. Golden Gal / Animal Collective 4:42
2. Where The Light Gets In (Feat. Sky Ferreira) / Primal Scream 3:52
3. The Pop Kids / Pet Shop Boys 3:56
4. What You Won’t Do For Love / Junior Boys 5:04
5. Laney / Memoryhouse 3:24
6. Moon / Beth Orton 4:02
7. Do It, Try It / M83 3:37
8. Stardom / Lust For Youth 3:45
9. Run Mascara Run / The Raveonettes 3:03
10. Mt Storm / LNZNDRF 6:14
11. Lemontrees / Eagulls 4:33
12. Translate / Suuns 4:59
13. Forgotten Fantazy / Seth Bogart 4:03
14. Japanese Alice / Wild Nothing 2:44
15. Straight Dimensions / DMA’S 4:05
16. Liquid Gate (Feat. Bradford Cox)/ Cavern Of Anti-Matter 2:00
17. Mexican flag / Lost Tapes 4:26
18. Nineties / La Sera 3:21
19. Cinnamon / Cullen Omori 3:59
20. Shoebox / The Snails 3:36

Primavera Sound 2016: Animal Collective – Painting With

ANIMAL

La verdad es que Animal Collective no lo tienen nada fácil. Las buenas críticas, y los elogios recibidos a finales de la década pasada, se han convertido en un lastre que el grupo tiene que superar en cada nuevo trabajo. Evidentemente, hace años que no son capaces de repetir la buena jugada que supuso Merriweather Post Pavilion -un disco que, por otro lado, ha envejecido fatal-, pero sí de volver a sacar algo interesante. Tras el desastre de su anterior trabajo, el muy irregular Centipede HZ, los de Baltimore vuelven en 2016 con un nuevo álbum en el que toman el toro por los cuernos. Han decidido hacer su colección de canciones más accesible, y han conseguido que, por lo menos, no acabemos con un buen dolor de cabeza tras escuchar el disco.

Según ellos mismos, Painting With es un trabajo influenciado por Los Ramones. No es que de repente hayan cogido las guitarras y les haya dado por hacer pop-punk melódico y acelerado. Ellos tiran más al concepto de disco fácil, cargado de buenos estribillos y grandes melodías. Además de que las canciones también son bastante cortas. Los ingredientes siguen siendo los mismos de siempre, las voces distorsionadas, dobladas, y llenas de ecos imposibles, siguen estando ahí. Al igual que sus cachivaches electrónicos, y su influencia de los Beach Boys más pop. Solo que, ahora, disfrutan dando algo de orden a estos ingredientes, y haciendo lo que podríamos llamar “canciones normales”.

El comienzo del disco no puede ser mejor. FloriDada es el mejor single que han sacado en años, probablemente desde aquél genial My Girls, y aunque es lo mismo de siempre, la canción tiene pegada. Además, le han echado morro y han metido un sampler del Wipe Out, que es de lo más evidente. Pero las buenas noticias no acaban aquí, tanto las reposadas Hocus Pocus y Vertical, que vienen a continuación, como la juguetona Lying in the Grass, son dignas de figurar en lo mejor de su carrera. Tras ellas bajan un poco el listón en The Buglars y Natural Selection, que son de los pocos temas que SÍ pueden producir algo de dolor de cabeza. Bueno, también se puede meter en este carro a Summing the Wretch. Eso sí, afortunadamente, este tipo de canciones locas no son lo habitual en el álbum, y el resto del disco es incluso hasta agradable. Ahí están Bagels in Kiev y On Delay, que son de lo más pegadizas. Pero lo mejor viene con los dos cortes finales, que nos presentan a unos Animal Collective realmente accesibles. Sobre todo en esa maravilla llamada Golden Gal, una pequeña joya que empieza con un sampler de aquella serie de los ochenta llamada Las Chicas de Oro.

Con este disco, Animal Collective vuelven a decirme algo, a ser esa banda capaz de sacar algo reluciente y pegadizo de su forma tan extraña de ver la música.

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Panda Bear – Panda Bear Meets The Grim Reaper

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He llegado a un punto en el que ya no sé si la música de Panda Bear me gusta o no. En un principio sí que me tira su extraña visión del pop, y su afán por buscar nuevos sonidos para fusionar con sus melodías que tanto tiran de los Beach Boys, y sus estribillos llenos de ecos. Lo que pasa es que estos ingredientes también me terminan cansando, y necesito escuchar su música en pequeñas dosis. De ahí que me gustará tanto el Ep que sacó hace un par de meses, en el que comentaba que se ha vuelto un tanto más pop y accesible. Tras escuchar su nuevo trabajo, creo que no iba mal encaminado con mi comentario. Es más, se podría decir que Boys Latin, el segundo single, es el tema más “extraño” del disco.

He estado leyendo una interesante entrevista con Noah Lennox en Mondo Sonoro, y me han hecho mucha gracia unas declaraciones en las que comenta que la canción que más les inspiro (ha estado haciendo el disco mano a mano con Sonic Boom) a la hora de componer estos temas, fue la remezcla del Tom’s Dinner de Suzanne Vega que hizo DNA en 1990. Y es que dice que “Quería hacer algo así, que cada canción se reduzca a una serie de estribillos, como si cogieras una canción de Taylor Swift y eliminas las estrofas, y entonces añades el estribillo de una canción de Ariana Grande y lo mezclas. Quiero escribir canciones que solo sean una sucesión de estribillos”. No es una mala idea, y en canciones como la ya conocida Mr. Noah, o en Butcher Baker Candlestick Maker, le ha salido bien la jugada. Además, estos temas, y la genial Crosswords, nos acercan a otras de las influencias del disco: el hih-hop de los noventa. Concretamente a una banda como P. M. Dawn, y aquel genial Set Adrift on Memory Bliss, que tanto lo petó en 1991.

Dice Lennox que, casi sin quererlo, le que ha quedado un disco conceptual y que con él cierra una especie de trilogía que tiene mucho que ver con la muerte (de ahí el nombre del disco). Según el mismo, en la primeras seis canciones nos encontramos con la ruptura con algo o con alguien, una etapa en la que todo es muy confuso. Tras ellas llegan Tropic Of Cancer, que es una preciosa canción con arpa, y Lonely Wanderer, que, la verdad, es un tanto aburrida. Estos dos temas representan el limbo en el que se encuentra una persona tras esa ruptura, justo antes de encontrar una nueva identidad, que es con lo que nos topamos en los temas finales. Si con esto quiere decir que, a partir de ahora, su carrera va a tirar hacia el sonido de los últimos cortes, yo encantado. Sobre todo, porque nos encontramos a un Panda Bear menos alocado, y más accesible. Un buen ejemplo es la genial Selfish Gene, en la que casi deja su voz a pelo, y se olvida de los múltiples efectos que la suelen acompañar. Toda una delicia que está muy bien acompañada por Principe Real, y por la psicodelia pop de Acid Wash.

Creo que es su mejor disco hasta la fecha, pero claro, yo nunca he sido muy seguidor suyo y a lo mejor no soy la persona más fiable para decir esto.

7,8