Belle and Sebastian – What to Look for in Summer

La verdad es que resulta curioso que, allá por el año 2000, Belle and Sebastian no quisieran tocar en grandes recintos ni festivales excesivamente masificados. Algo que cambió al año siguiente en el FIB, donde reventaron una de las carpas, y vieron que lo de la conexión con el público no solo se daba en espacios pequeños. A partir de ahí, su forma de ver las cosas cambió, y en estas últimas dos décadas se les ha podido ver en todo tipo de festivales. Incluso llegaron a montar su propio sarao en un crucero el año pasado. Y de ahí salen unas cuantas canciones de ‘What to Look for in Summer’, el disco en directo que acaban de publicar. Aunque no todas, la gran mayoría pertenecen a la gira norteamericana del verano de 2019. 

Decía lo que resultaba curioso que no actuaran en grandes recintos, porque, precisamente ahora, es una de las bandas de la actualidad que mejor se desenvuelve en ellos. Sus actuaciones desprenden buen rollo desde el minuto uno, y su repertorio se adapta de maravilla a este tipo de eventos. Incluso los temas más reposados e íntimos, como bien se muestra en la estupendas versiones de “If She Wants Me” y “The Fox in the Snow” que aparecen en este trabajo. Y es que, los escoceses, pueden presumir de tener unos de los públicos más fieles del pop actual. De ahí que sus conciertos se conviertan en algo que va más allá de ver a un grupo tocando encima de un escenario.

Evidentemente, con la cantidad de temazos que tienen los de Glasgow, resulta muy complicado hacer un repertorio que no funcione. Aunque eso sí, tengo que decir que me han faltado algunos temas ‘Girls in Peacetime Want to Dance’, ese disco de 2015 en el que estaban un tanto más electrónicos. Pero bueno, es una pega pequeñita. Y es que, con ese potente inicio en el que sueltan “Dirty Dream Number Two” y “Step Into My Office, Baby”, ya te meten en su directo. Por cierto, que estos dos temas son de los que están grabados en ese barco que salía de Barcelona. “Funny Little Frog”, “If You’re Feeling Sinister”, “The Wrong Girl”, “The Boy with the Arab Strap”…Desde luego, Belle and Sebastian no tienen problemas en soltar una buena ristra de sus clásicos en sus conciertos, y eso hace que este trabajo resulte de lo más entretenido. Pero, además, cortes más recientes, como “We Were Beautiful” y “Poor Boy”, también funcionan de maravilla. Eso sí, para terminar, nada como volver al principio de su carrera y recuperar esa “Belle and Sebastian” que cerraba su primer Ep. 

Un álbum en directo funciona cuando la banda es capaz de transmitir las sensaciones que se viven en un concierto al salón de tu casa, y este trabajo lo hace. 

7,9

Belle and Sebastian – How To Solve Our Human Problems Part 3

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Tercera y última entrega de “How To Solve Our Human Problems”, la trilogía de Eps con la que Belle and Sebastian nos han deleitado en los últimos meses. Aunque, quizá, deleitar no sea la palabra correcta, porque hay que reconocer que no han dado lo mejor de sí. Empezaron con una primera parte estupenda y ecléctica, en la que pop de toda la vida y una buena dosis de electrónica eran los protagonistas; siguieron con una segunda parte más retro, pero que funcionaba bastante bien en alguno de los temas, y la terminan con una tercera parte mucho más irregular, y demasiado lineal.

Los de Glasgow se han dejado para el final su faceta más reposada, y claro, no siempre funciona bien. ‘Poor Boy’, el tema que lo abre, tiene un buen ritmo, pero es demasiado larga, y su estribillo tarda mucho en llegar. No obstante, han editado un radio-edit. Tras ella, nos encontramos con la segunda parte de ‘Everything is Now’, o lo que es lo mismo, la versión cantada del tema que cerraba el primer Ep, que no es muy necesaria. Inmediatamente después, viene la mejor parte, y la que más gustará a sus seguidores de toda la vida. En ‘Too Many Tears’ y ‘There Is an Everlasting Song’ recuperan su faceta más retro, y además, lo hacen de dos formas diferentes. La primera es la clásica canción motown de Belle and Sebastian, en la que entran las trompetas y los instrumentos de cuerda. Sin embargo, en la segunda, desaceleran, y sacan a relucir su faceta más pop y, por qué no decirlo, ese sonido tan Simon and Garfunkel, del que tanto han tirado en el pasado. Y para cerrar, se dejan ‘Best Friend’, todo un hit pop con un sonido un poco más actual.

Si resumimos los tres Eps, nos encontramos con casi una decena de temas notables, lo que me lleva a pensar que deberían haber sacado un Lp, y dejar las canciones restantes para las respectivas caras-b. La repercusión hubiera sido mayor.

7

Belle and Sebastian – How To Solve Our Human Problems Part 2

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No sé si Belle and Sebastian han tenido buena idea editando tres Eps en lugar de un álbum al completo. Más que nada porque, en esta época, en la que los discos tienen muy poco recurrido, casi es un suicidio tirar del formato Ep. Y, por desgracia, parece que la banda escocesa no va a lograr cambiar eso. La primera parte de “How To Solve Our Human Problems”, que se editó en plena vorágine de las listas de lo mejor del año, ha pasado un poco desapercibida, y son muy pocos los que hoy, tan solo unas semanas después, se acuerdan de ella. Ahora editan la segunda parte, y tiene pinta de que la repercusión va a ser la misma. Aunque espero equivocarme.

Si en la primera entrega de “How To Solve Our Human Problems” nos encontrábamos con unos Belle and Sebastian más versátiles, y sin miedo a tirar de la electrónica, aquí estamos ante todo lo contrario. Estas cinco nuevas canciones nos devuelven a los Belle and Sebastian de toda la vida: a los más retro. Ahí está ese comienzo con ‘Show Me The Sun’ y su potente base rítmica, que, si no fuera por el tono de voz de Stuart Murdoch, casi podría servir como banda sonara de una película de Blaxploitation. O esa ‘Cornflakes’ tan sixties y tan veraniega. Junto con ‘The Same Star’, que no deja de ser el típico tema pop marca de la casa, estas son las dos canciones más directas y animadas, ya que el resto es mucho más relajado. Quizá demasiado. Y es que, aunque ‘I’ll Be Your Pilot’ no deja ser una bonita canción, tampoco me parece nada del otro mundo. Sin embargo, ‘A Plague On Other Boys’, me resulta más interesante. Quizá sea porque es un poco menos típica.

Esta segunda parte de “How To Solve Our Human Problems” es un poco más floja que la primera, pero no deja de ser muy disfrutable. Sobre todo para los que prefieren los Belle and Sebastian más clásicos.

7,4

Belle and Sebastian – How To Solve Our Human Problems Part 1

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No es ninguna novedad que a Belle and Sebastian se le da maravilla el mundo del Ep. La formación escocesa es una gran aficionada a este formato, y cuenta con una gran cantidad en su discografía. Además, una de las cosas que más se ha criticado de sus últimos trabajos, es que son demasiado largos, y que no les vendría mal volver a este formato. Pues dicho y hecho. Pero claro, lo hacen a su manera, porque al final, lo que van a sacar, es un largo llamado dividido en tres partes “How to Solve Our Human Problems”. La primera, que es la que nos ocupa hoy, salió el pasado viernes; la segunda se pone a la venta el próximo enero, y la última en febrero. Así que, como podéis ver, la cosa tiene truco.

How To Solve Our Human Problems Part 1” cuenta con varias de las facetas de la banda de Glasgow. Y es que, hace tiempo que los de Stuart Murdoch dejaron de ser ese grupo emblema del pop más sofisticado, abrazando la electrónica y, en algunos casos, mundos más guitarreros. Este Ep de cinco canciones es un poco resumen de eso, y en él podemos comprobar que siguen muy cómodos dando una pátina electrónica a sus himnos de pop de toda la vIda. Es el caso de ‘Sweet Dew Lee’, en la que recuperan su pasión por los sonidos sixties, pero en la que también meten un sintetizador que le da un toque actual a la canción. Mucho más potentes y directos están en ‘We Were Beautiful’, la que yo considero una de sus mejores canciones de los últimos años. Y es que, esa caja de ritmos acelerada, y su estribillo redondo, son irresistibles. Aunque para irresistible la popera ‘The Girl Doesn’t Get It’, todo un temazo en clave synth-pop, que es una auténtica delicia.

Los seguidores de los Belle and Sebastian de siempre, también tienen su pequeña racioncita. Se trata de ‘Fickle Season’, que no es otra cosa que la clásica balada de la banda, en la que Sarah Martin lleva la voz cantante. Personalmente, aunque es bonita, me quedo con las otras canciones del Ep. Incluso me va más esa especie de instrumental easy-listening llamado ‘Everything is Now’, que tiene su punto. Además, por cierto, la versión normal aparecerá en otro de los Eps, concretamente en el tercero.

No sé qué tal estarán los otros dos Eps que quedan por salir, de momento, han adelantado una de las canciones del segundo, y no me ha terminado de convencer. En cualquier caso, la primera entrega de “How to Solve Our Human Problems” sí que me ha parecido notable, y en ella veo que siguen en plena forma.

7,9

Belle and Sebastian – Girls In Peacetime Want To Dance

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Un nuevo trabajo de Belle & Sebastian siempre levanta expectación, ya que la banda de Stuart Murdoch cuenta con una autentica legión de seguidores, pero creo que no me equivoco al decir que, hasta ahora, ninguno ha sido tan esperado como su noveno álbum. Y es que los escoceses dejaron a más de uno descolocado con el primer adelanto de este trabajo, aquel The Party Line tan bailongo que sacaron hace unos meses. Además, se han podido leer declaraciones en las que aseguraban que este era un disco influenciado por Eurovision, y que Murdoch había rescatado sus discos de Pet Shop Boys y Bronski Beat para inspirarse a la hora de componer las doce canciones que componen este trabajo. Al final, como siempre suele pasar, el cambio no es tan radical, pero sí que hay algún tema que dejará del revés a más de uno.

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Al contrario de lo que muchos podríamos imaginar, Girls In Peacetime Want To Dance es un disco muy tranquilo, donde los de Glasgow están de lo más relajados. Además, es bastante melancólico y tristón. Solo hay que escuchar la maravillosa Nobody’s Empire que lo abre, donde Murdoch habla de la larga enfermedad que le mantuvo encerrado en casa durante parte de su infancia y juventud. Es un bonito tema que nos recuerda a los Belle and Sebastian de toda la vida, esos que nos tienen conquistados desde 1996. Si es cierto que en el disco no abundan las canciones de este estilo, y tan solo la podemos unir con Ever Had a Little Faith?, que es el otro corte puramente Belle and Sebastian, y cuenta con una melodía cercana al Sweet Jane. Eso no significa que se hayan ido a la pista de baile en el resto de temas, pero sí que suenan un tanto más sintéticos y ochenteros que nunca. Temas como The Power of Three, Perfect Couples o los maravillosos siete minutos de Play for Today, parecen salidos de un disco de una banda escandinava, y hay que decir que este sonido les siente muy bien. Y si hablamos de Escandinavia y pop, no podemos olvidarnos de ABBA, ya que en The Book of You suenan por todos los lados a la banda sueca más famosa de la historia, y nos dejan uno de los mejores temas del álbum.

Los que esperabais un trabajo cercano al dance o al eurodisco, os vais a llevar un pequeño chasco, ya que solo hay dos cortes en los que se lanzan descaradamente a la pista de baile. Uno de ellos es el ya conocido The Party Line, que me parece uno de los mejores temas del año pasado, y un corte en el que dan un paso hacia nuevos sonidos sin perder su esencia. Pero esto no es nada comparado con Enter Sylvia Plath, en la que se convierten en una banda de Hi-NRG y nos cuentan la historia de “una adolescente que quiere salir de su pueblo y seguir el fantasma de Silvia Plath”. Es un auténtico temazo que te atrapa nada más empezar y te contagia a las primeras de cambio. De hecho, creo que tenían que haber seguido este camino en todo el disco, y quedarse con todo el personal.

Al final nos encontramos con un disco en el que dan algunos pasos de gigante para un futuro cambio de sonido, pero en el que también siguen siendo ellos mismos y practicando el pop de siempre en canciones como Allie o esa The Everlasting Muse tan folclórica y extraña. Creo que no se han atrevido a cambiar del todo, y una buena prueba de ello es que es uno de sus discos más largos, en el que tratan de convencer a todo el mundo metiendo muchas cosas diferentes. A pesar de su poca coherencia, a mí me ha parecido un disco muy interesante y lleno grande canciones, en el que, a lo mejor, no hay hits tan directos, pero sí que hay muchos cortes que van creciendo con las escuchas.

8

Belle And Sebastian – The Third Eye Centre

Belle And Sebastian siempre ha sido una de esas bandas que se preocupa por la edición de sus singles. Los escoceses tienen una de esas colecciones de sencillos que merecen mucho la pena, ya que cuidan una barbaridad todo el artwork, y suelen llevar una buena cantidad de extras. Además, no tienen problemas en sacar un single o un Ep suelto entre dos discos. Aunque sí es cierto que eso lo hacían más al principio de su carrera. Por eso mismo, una recopilación como esta es de lo más jugosa, y casi es tan interesante como un nuevo trabajo suyo.

The Third Eye Centre es la segunda recopilación de caras b y rarezas que publican, y aquí encontramos canciones que van de 2003 hasta 2011. En la primera, llamada Push Barman to Open Old Wounds, encontrábamos temas que iban de 1997 a 2001, y es una absoluta maravilla. Al igual que esta, donde demuestran que van sobrados de canciones y que no tienen ningún problema en dejarse auténticos hits para una cara b.

Lo primero que nos encontramos cuando le damos al play, es el remix que hicieron The Avalanches para I’m a Cuckoo, donde los australianos le dan un toque de lo más étnico (con coro africano incluido), y cambian totalmente la canción. Desde luego, si te va el rollo africano que hemos vivido en los últimos años, este es tú tema. Este es de los pocos remixes que meten en el álbum (tan solo hay dos más), y la razón es porque no les hace falta tirar de estos temas para rellenar el disco. Ahí tenemos la estupenda Suicide Girl, que podría pasar por cualquiera de sus últimos singles, y se quedó en un bonus track de Belle And Sebastian Write About Love. También se podría decir los mismo de Last Trip (otro de los bonus track de ese disco), y su toque festivo. O de Your Secrets que ya estaba incluida en el Books Ep.

Como sorpresas nos encontramos con The Eighth Station of the Cross Kebab House, una canción que incluyeron en un álbum benéfico llamado War Child’s Help: A Day In the Life, en la que cambian su sonido por completo, y nos entregan un tema oscuro y con un ritmo que se acerca al Ska. Eso sí, el Ska hecho por un un grupo báltico. También sorprende el remix que les hace Richard X de I Didn’t See It Coming, que convierte la canción en todo en un himno synth-pop, demostrando así que sus melodías y estribillos encajan en todo tipo de música. ¿Otro ejemplos? el rollo americano, casi western de Stop, Look And Listen, donde se ponen las botas de vaquero y nos transportan a un oeste muy pop; o ese instrumental surf llamado Passion Fruit. Los dos son caras b del mismo single (el de I’m a Cuckoo), para que veáis lo que eran capaces de meter en un mismo sencillo.

Pero lo mejor lo dejan para el último tema, que no es otro que The Life Pursuit. Esta canción, llamada como su álbum de 2006, fue una de las caras b de The Blues Are Still Blue, y es un todo un hit que sorprende que se quedara fuera del disco en su día. Pero como ya he dicho antes, eso pasa con unas cuantas canciones de este trabajo. Hay otras que sí funcionan muy bien como acompañamiento de un sencillo (la muy Beatles I Took a Long Hard Look o Long Black Scarf, que tiene un toque jazz muy interesante), pero quizá son las que menos. Eso dice mucho de ellos, ya que realmente estamos hablando de una recopilación de caras b y descartes.

8,6