Car Seat Headrest – Making a Door Less Open

Car Seat Headrest

Will Toledo es uno de esos músicos a los que no les gusta hacer las cosas de una forma convencional. El norteamericano, conocido por su prolífica carrera con Car Seat Headrest, es un artista de lo más perfeccionista, y la prueba está todas las canciones que ha regrabado a lo largo de los años, o en su último trabajo. Y es que, el de Virginia, quería que este “Making a Door Less Open”, fuera una fusión de la faceta más indie-rock de Car Seat Headrest, con la faceta más electrónica de 1 Trait Danger, otro proyecto que tiene junto al batería de CSH. Lo curioso ha sido la forma que ha tenido de grabarlo, ya que ha lo hecho dos veces: una con bajo, guitarra y batería, y otra con un MIDI y sintetizadores. Y la mezcla de esas dos, es lo que ahora tenemos aquí. 

Will Toledo no es el primero, ni el último, que fusiona rock y electrónica. De hecho, ya fueron unos cuantos en los noventa (década importante en la carrera de Toledo) los que lo hicieron. Y, por desgracia, tengo que decir que los resultados no solían ser muy buenos. Más que nada porque, muchas veces, no era más que una forma de darle un poco de actualidad a una propuesta que no daba más de sí. Afortunadamente, lo de Car Seat Headrest, es algo diferente, y al estar concebido de esa forma, no resulta algo demasiado chirriante. Es más, en varios momentos, apenas hay mucha diferencia con lo que hacían en el pasado. 

Making a Door Less Open” es un disco algo oscuro, en el que la electrónica se queda con buena parte de la sección rítmica. Ahí está esa ‘Weightlifters’, en la que una potente caja de ritmos arropa una distorsión de guitarra que va dando tumbos a lo largo de cinco minutos. O esa ‘Hollywood’ tan cruda, donde deja a la altura del betún a la “tierra de los sueños”, y en la que nos muestra el lado más salvaje del disco. Aunque, quizá, lo mejor de esta faceta más rock del disco, llega en ‘Deadlines (Hostile)’, en la que se deja un poco los experimentos fuera, y entrega una canción directa con un estribillo de lo más potente y pegadizo. 

Lo más curioso de este trabajo, es que, a pesar de tener tanto material que fusionar, hay veces en las que parece que se ha quedado a medias. Es el caso de ‘Can’t Cool Me Down’, una canción que tiene su rollo, pero sí es cierto que, en buena parte de ella, parece que está improvisando sobre la marcha. O el estridente remix de ‘Hymn’, que no es más que un experimento (fallido) con la electrónica. Afortunadamente, se guarda algo de espacio para un lado más pop. Y ahí es donde mejor funciona su nuevo sonido. El mejor ejemplo es ‘Martin’, todo un himno pop mucho más luminoso que el resto del álbum, donde se acerca un poco a los mejores EELS. O ‘Life Worth Missing’, en la que la electrónica no es más que un adorno a su rock potente. Incluso se atreve a darle un toque pop al lado más sintético de su música. Algo en lo que acierta de pleno en ‘Deadlines (Thoughtful)’ y en los emocionantes siete minutos de ‘There Must Me More Than Blood’. 

Supongo que, en un principio, la idea de fusionar estas dos facetas tenia mucho sentido, pero el resultado final no termina siendo tan satisfactorio. Es un disco notable, pero da la sensación de que ha contando con demasiado material y, en algunos momentos, se le ha ido la olla. 

7,4

Car Seat Headrest – Twin Fantasy

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No soy muy seguidor de los discos conceptuales, que suelen alargarse más de la cuenta, y resultar algo pesados. Si a esto le unimos el hecho de que tampoco entiendo muy bien los elogios que recibe constantemente la música de Car Seat Headrest, resulta bastante lógico que no me guste su nuevo trabajo. Pero la lógica no siempre funciona, y esta disección de una relación con otro chico que Will Toledo hace en “Twin Fantasy”, me ha gustado bastante. Y es que, nunca he negado que el chico tenga un gran talento, pero, hasta ahora, me faltaba algo para que sus canciones me terminaran de emocionar. Además, su afición a los pedales de voz me parece contraproducente para su música. Afortunadamente, en este trabajo, es algo que ha rebajado bastante.

Otra de las cosas que resultan sorprendentes de Toledo, es lo prolífico que puede llegar a ser. Antes de fichar por el sello Matador, llegó a subir nueve discos a su bandcamp, y no es raro verle hacer versiones de otros artistas constantemente. Lo extraño es lo que ha hecho con este “Twin Fantasy”, que no es otra cosa que una revisión de uno de esos discos que hay en su bandcamp. El de Virginia ha vuelto a grabar el álbum al completo, sacando a la luz todo el potencial que tenían sus canciones, y que él, muy acertadamente, ha sabido ver.

Meterse de lleno en “Twin Fantasy”, es adentrarse en una montaña rusa de emociones; esas que proporcionan cualquier relación sentimental, y que dejan exhausto a cualquiera. Will Toledo relata esta relación con un chico de principio a fin, y lo hace a su estilo, con su indie-rock lo-fi, y sin temor a dejar que las canciones se lleven solas. Así, nos encontramos un tema que sobrepasa los 13 minutos, y otro que se va más allá de los 16. Pero esto tiene truco, ya que ‘Beach Life-In- Death’, se compone de varias canciones en una, y en sus trece minutos, pasa del indie-rock potente y épico, a la dejadez al más puro estilo Pavement, para volver a las guitarras más potentes y la aceleración. Sin embargo, los 16 minutos de ‘Famous Prophets (Stars)’ si se componen de una sola canción, pero llega a subir y bajar de intensidad unas cuantas veces.

Si hay algo que siempre me ha gustado de la música de Will Toledo, es cuando ha ido directo al grano, como ocurría en aquel genial ‘Something Soon’. Aquí está que se sale en este tipo de temas, y va directo al grano y con decisión en unas cuantas canciones del disco. Ahí está esa maravillosa ‘Nervous Young Inhumans’, que tanto bebe de The Cars, o esa ‘Bodys’ absolutamente strokera. Además de dejarnos algunas canciones más contenidas, pero llenas de guitarras potentes, como es el caso de ‘Sober to Death’ y ‘Cute Thing’, que son maravillosas. Incluso se anima con la acústica, y nos deja la curiosa ‘Stop Smoking (We Love You)’, en la que ruega a su pareja que deje de fumar, que no quiera que muera. Parece que no le falta sentido de humor al chico.

Al final, el muy perro de Will Toledo, ha conseguido que me guste su música. Y es que, hay que reconocer que tiene bastante talento.

8,2

Car Seat Headrest – Teens Of Style

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Hace unas semanas que iba a poner el nuevo de Car Seat Headrest por aquí, pero al final no me cuadró y lo dejé aparcado para otra ocasión. Ahora, que lo he visto en un par de listas de lo mejor del año –sí, ya están con estas historias-, me he vuelto a poner con él, y me sigue sin terminar de convencer.

Car Seat Headrest es el proyecto de Will Toledo, un chaval que, con tan solo 23 años, cuenta con un buen número de discos en su bandcamp – y otros muchos que no ha subido, porque, según él, no tienen calidad suficiente-. Teens Of Style es su primer trabajo para un sello potente como es Matador, y parece que no le está yendo nada mal.

Por su edad, Toledo no se enteró de nada de lo que ocurrió en la primera mitad de los noventa, pero, con los años, se ha ido empapando de toda la música que surgió en aquellos años. El de Virginia (residente en Seattle), ha llenado este trabajo de guitarras potentes, con bien de distorsión, y las melodías propias del indie-rock de los primeros noventa. Hasta aquí bien, pero el disco tiene dos fallos: es demasiado monótono, y se excede una barbaridad con el pedal de voz. No hay una sola canción en la que la voz de Toledo no esté saturada de distorsión, lo que termina resultando un tanto cargante. Este batiburrillo de distorsiones le funciona bien en algunos temas, como es el caso de Sunburned Shirts, y su contundente parte final, o en Times To Die, que es más melódica. Pero sin duda alguna, la canción estrella del disco es Something Soon, que es todo un hit de indie-rock potente, que cuenta con un estribillo redondo, y unos teclados tímidos que le dan un toque diferente.

En el resto del disco encontramos cosas interesantes, como el toque pop de Strangers (si no fuera por esa voz), y el épico final guitarrero de Los Borrachos (I Don’t Have Any Hope Left, But The Weather Is Nice), pero son solo unos pequeños retazos que sobresalen entre tanta monotonía.

Sinceramente, no sé qué han visto en Stereogum para meter este trabajo en su lista de lo mejor del año, pero bueno, ellos sabrán.

6,6