Bleachers – Take The Sadness Out Of Saturday Night

Jack Antonoff se ha convertido en el productor por excelencia de los últimos años. El de New Jersey ha estado a los mandos de los algunos de los trabajos de Lorde, Lana del Rey, St. Vincent o Taylor Swift. De hecho, se llevó un Grammy por el último trabajo de la mega estrella del pop. Pero también cuenta con su carrera como musico, ya que formó parte de aquellos horrorosos Fun que lo petaron la década pasada, y desde hace unos años publica sus canciones bajo el nombre de Bleachers. Aunque eso sí, su propio proyecto no recibe tantos elogios como sus producciones.

Take the Sadness Out of Saturday Night’ es su tercer trabajo como Bleachers, y en él se ha dejado llevar por su amor por el vecino más famoso de su estado. Sí, no es casualidad que el primer adelanto del álbum fuera “Chinatown”. Su colaboración con Bruce Springsteen, que es un temazo en toda regla, es algo así como la canción que guía el resto del álbum. Y es que, es inevitable no pensar en el Bruce más ochentero cuando escuchamos temas como “Big Life” o “Don’t Go Dark”. De hecho, en esta última, no se corta un pelo y le da protagonismo a un teclado que es puro “Born To Run”. Pero bueno, hay que reconocer que no se le da nada mal.

Estamos ante todo un ejercicio de nostalgia de los ochenta -sí, otro más-. Aunque eso sí, los ochenta más yankees. Y la verdad es que hay momentos en los que está de lo más acertado. Como en el caso de esa “Stop Making This Hurt” tan pop y épica. Incluso en “How Dare You Want More”, donde se va hacia un rock más clásico, también se deja llevar por un ligero sonido ochentero. De hecho, cuenta con un saxo que hace que nos volvamos a acordar de Springsteen.

Antonoff resuelve muy bien los momentos más animados del disco, pero cuando se relaja un poco no logra estar del todo acertado. Sí que está bien en la bonita “Secret Life”, donde colabora Lana del Rey. O en “45”, en la que, a pesar de ser una canción acústica, está de lo más efusivo. Lo malo es que en cortes como “Strange Behavior” y “What’d I Do With All This Faith?” aburre hasta a las ovejas.

Jack Antonoff se ha puesto el listón muy alto con sus producciones para otros artistas, y eso hace que sus propias canciones no resulten tan sorprendentes. Porque, además, ni siquiera cuentan con una producción sobresaliente. Pero sí que es cierto que, cuando acierta, lo hace de pleno, y aquí lo consigue en unas cuantas ocasiones.

7,4

Lana del Rey – Ultraviolence (Deluxe Edition)

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No tenía pensado comentar este disco en el blog, pero ya que he escrito la crítica para otra página, aprovecho y la dejo por aquí.

El mundo de la música necesita más estrellas como Lana del Rey, cantantes que no tengan miedo a publicar lo que les dé la real gana. Y es que, aunque su anterior trabajo vendió 7 millones de copias, la neoyorquina no es una estrella del pop al uso. Lo demuestra en su nuevo álbum, que es la cosa menos comercial del mundo. “Ultraviolence” es un trabajo denso, lánguido, en el que apenas hay hits y todo son baladas. Es lo que muchos llamarían un suicidio comercial, pero es lo que ha querido que salga a la luz, y eso ya la honra.

Con un disco así, la discográfica se ha tenido que poner las pilas, y en los meses previos a la salida del álbum ha habido una auténtica avalancha de información. Y parece que ha funcionado, porque en estos primeros días de vida, “Ultraviolence” está arrasando en las listas (ya veremos qué pasa la semana que viene). Una de las cosas que más se ha comentado es la producción de Dan Auerbach, uno de los miembros de Black Keys. Según dicen, Lana ya tenía todas las canciones hechas y él no tuvo que hacer mucho con ellas; tan solo pulirlas y darles su toque personal, que se nota mucho (es un trabajo con una producción muy áspera). A lo largo de todo el disco se puede intuir la mano del Auerbach, e incluso parece que ha contagiado a los otros productores: ‘Pretty When You Cry’ (una de las dos que no produce él), tiene un arrebato rockero que bien podría ser obra suya.

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Cuesta mucho meterse en “Ultraviolence”, y más de uno lo dejará a medias. Los 51 minutos de la versión normal (hay una deluxe que se va a los 70 minutos) resultan pesados, y es complicado escucharlo entero sin aburrirse. Lo mejor es adentrarse en él en pequeñas dosis. Empieza estupendamente con ‘Cruel World’, que es de lo mejor del álbum, y tras ella caen los cuatro singles previos seguiditos. De estos sencillos, el único que llega al nivel de los de su anterior disco es ‘Brooklyn Baby’, que se supone que iba a cantar con Lou Reed, si este no se hubiera muerto. En el resto encontramos partes interesantes, pero no llegan a ser redondos. Por ejemplo, ‘Shades of Cool’ resulta en exceso lánguida, e incluso su voz suena demasiado cargante, pero tiene uno de esos arrebatos guitarreros que hacen que la canción termine funcionando. Otro ejemplo es ‘West Coast’, que en un principio es algo sosa, pero la termina arreglando con un estribillo marca de la casa.

Los grandes problemas vienen a partir de ‘Sad Girl’, muy sosa, que tarda cuatro minutos en despegar. Colaría si no hubiéramos pasado por los 25 minutos anteriores, pero después de cinco canciones largas y perezosas, esta no entra. Afortunadamente, si lo hacen ‘Money Power Glory’ y ‘Fucked My Way Up To The Top’, donde se deja de chorradas y, a las primeras de cambio, se va al estribillo. Además, en la última es donde más macarra se pone en todo el disco, y eso se agradece. Tras ella, se vuelve a relajar, quizá demasiado, y cierra el disco con una bonita pero excesivamente larga ‘Old Money’, y con una versión. Y es que, en su empeño por rememorar tiempos pasados, ha decido que lo mejor para acabar este trabajo era hacer el ‘The Other Woman’ de Jessie Mae Robinson. No le ha quedado mal del todo.

Aunque e inferior a su anterior trabajo, no es un mal disco. La gran pega es que le ha quedado demasiado lineal, y en algunos momentos resulta un tanto pesado. Un buen par de hits entre medias no le hubieran venido mal.

7,2

 

Selección 2014 (4ª Parte)

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Una vez más, apuro hasta el último día para poner la recopilación del mes. Y es que, en estos últimos 30 días no han parado de salir novedades interesantes, y discos llenos de grandes canciones. Como podréis ver, este cuarto volumen es un extraña mezcla entre grupos pequeñitos (Devon Williams o The Proper Ornaments) y grandes estrellas del “indie” como Lana del Rey o Manic Street Preachers (me gustan mucho los teclados de esta nueva canción). Además, este mes ha sido el Record Store Day, y han salido cosas interesantes como el doble single de Cut Copy (podría haber metido cualquiera de las dos) o la colaboración entre Friendly Fires y The Asphodells, que mola un montón. Por supuesto, también está por aquí lo último de The Pains Of Being Pure At Heart, Hamilton Leithauser, Gold Bears (temazo), la canción más comercial de Twin Shadow, o lo nuevo de Courtney Love, que ha vuelto con fuerza. Espero que os guste.

  1. 11 O’clock Friday Night / Hamilton Leithauser 4:35
  2. Going Forth / Axxa/Abraxas 4:26
  3. Mistakes of My Youth / EELS 4:57
  4. Summer’s Gone / The Proper Ornaments 2:05
  5. Flowers / Devon Williams 2:50
  6. West Coast / Lana Del Rey 4:02
  7. To The Top / Twin Shadow 3:20
  8. Heavy Seas Of Love / Damon Albarn 3:45
  9. Water Fountain / tUnE-yArDs 3:09
  10. Repeat Pleasure / How to Dress Well 3:36
  11. In These Arms Of Love / Cut Copy 4:22
  12. Heartless / Sean Nicholas Savage 3:33
  13. Eurydice / The Pains Of Being Pure At Heart 4:18
  14. Another One / Yuck 3:52
  15. For You / Gold Bears 2:55
  16. Running Wild / La Sera 3:14
  17. You Know My Name / Courtney Love 2:44
  18. Women of War / Pixies 3:48
  19. Walk Me to the Bridge / Manic Street Preachers 3:15
  20. Holy Moses / Echo And The Bunnymen 3:44
  21. Can for Now / Underground Lovers 4:34
  22. Before Your Eyes / Friendly Fires and The Asphodells 7:54