Museum Of Love – Life Of Mammals

Me sorprende un poco que el segundo trabajo de Museum of Love esté pasando tan desapercibido. El dúo formado por Pat Mahoney (LCD Soundsystem) y Dennis McNany logró unas cuantas buenas críticas con su álbum de debut, pero claro, eso fue hace siete años, y muchos ya ni se acordarán de ellos. Aun así, estamos ante un disco que, aunque solo sea por sus créditos, tendría que haber tenido algo más de tirón. Ya no solo porque tengamos al batería de uno de los mejores grupos de las últimas dos décadas, también porque está mezclado por el propio James Murphy, y entre los invitados nos encontramos con Peter Gordon, colaborador del mítico Arthur Russell. Nueva York en estado puro.

Como no podría ser de otra manera, ‘Life of Mammals’ es un trabajo bastante arty. De hecho, entre las influencias que nombran en la nota de prensa, nos encontramos con artistas como Laurie Anderson, Scott Walker o Chet Baker. Pero también a Depeche Mode o la música house. Y de esa extraña mezcla entre el rock menos convencional y todo tipo de electrónica sale algo realmente interesante. Es más, ellos mismos aseguran que han hecho un disco de rock de lo más extraño. Y puede ser cierto, pero también resulta fascinante en algunos momentos.

No estamos ante un trabajo fácil de escuchar, y eso es algo que dejan claro nada más empezar. Los más de ocho minutos de “Your Nails Have Grown”, en los que un repetitivo ritmo electrónico de lo más minimalista fluye entre saxos algo jazzy, y una voz que casi es un susurro, son algo duros de roer. Pero también tengo que reconocer que terminan atrapando. Además, se podría decir que es la prueba de fuego, porque todo lo que viene después es más fácil de asimilar. De hecho, el tema titular, se acerca a bastante al sonido de LCD Soundsystem. Y si nos vamos a “Marching Orders”, vemos que también saben hacernos bailar desde una perspectiva más cálida y alejada de la música anglosajona. Incluso son capaces de hacer un tema como “Army of Children”, donde, gracias a unos bonitos coros, juegan con la épica más nostálgica. Aunque nada como esa “The Conversation” tan sintética y fría que termina explotando en su parte final.

Como ya he dicho antes, no estamos ante un trabajo fácil, pero hay que reconocer que se le termina pillando el punto. Porque, al final, su mezcla de influencias y sonidos te atrapa, y con cada nueva escucha te va atrayendo más.

7,7