Primavera Sound 2016: Animal Collective – Painting With

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La verdad es que Animal Collective no lo tienen nada fácil. Las buenas críticas, y los elogios recibidos a finales de la década pasada, se han convertido en un lastre que el grupo tiene que superar en cada nuevo trabajo. Evidentemente, hace años que no son capaces de repetir la buena jugada que supuso Merriweather Post Pavilion -un disco que, por otro lado, ha envejecido fatal-, pero sí de volver a sacar algo interesante. Tras el desastre de su anterior trabajo, el muy irregular Centipede HZ, los de Baltimore vuelven en 2016 con un nuevo álbum en el que toman el toro por los cuernos. Han decidido hacer su colección de canciones más accesible, y han conseguido que, por lo menos, no acabemos con un buen dolor de cabeza tras escuchar el disco.

Según ellos mismos, Painting With es un trabajo influenciado por Los Ramones. No es que de repente hayan cogido las guitarras y les haya dado por hacer pop-punk melódico y acelerado. Ellos tiran más al concepto de disco fácil, cargado de buenos estribillos y grandes melodías. Además de que las canciones también son bastante cortas. Los ingredientes siguen siendo los mismos de siempre, las voces distorsionadas, dobladas, y llenas de ecos imposibles, siguen estando ahí. Al igual que sus cachivaches electrónicos, y su influencia de los Beach Boys más pop. Solo que, ahora, disfrutan dando algo de orden a estos ingredientes, y haciendo lo que podríamos llamar “canciones normales”.

El comienzo del disco no puede ser mejor. FloriDada es el mejor single que han sacado en años, probablemente desde aquél genial My Girls, y aunque es lo mismo de siempre, la canción tiene pegada. Además, le han echado morro y han metido un sampler del Wipe Out, que es de lo más evidente. Pero las buenas noticias no acaban aquí, tanto las reposadas Hocus Pocus y Vertical, que vienen a continuación, como la juguetona Lying in the Grass, son dignas de figurar en lo mejor de su carrera. Tras ellas bajan un poco el listón en The Buglars y Natural Selection, que son de los pocos temas que SÍ pueden producir algo de dolor de cabeza. Bueno, también se puede meter en este carro a Summing the Wretch. Eso sí, afortunadamente, este tipo de canciones locas no son lo habitual en el álbum, y el resto del disco es incluso hasta agradable. Ahí están Bagels in Kiev y On Delay, que son de lo más pegadizas. Pero lo mejor viene con los dos cortes finales, que nos presentan a unos Animal Collective realmente accesibles. Sobre todo en esa maravilla llamada Golden Gal, una pequeña joya que empieza con un sampler de aquella serie de los ochenta llamada Las Chicas de Oro.

Con este disco, Animal Collective vuelven a decirme algo, a ser esa banda capaz de sacar algo reluciente y pegadizo de su forma tan extraña de ver la música.

8

Primavera Sound 2016: Wild Nothing – Life Of Pause

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Dice Jack Tatum, el hombre que se esconde tras Wild Nothing, que en su tercer trabajo quería crear otro mundo diferente, y no hacer un álbum cualquiera. Según sus propias palabras “está aterrorizado con la idea de ser una cosa, o ser de un solo género”. También dice que, “ya que no puede cambiar eso, trata de reinventarse constantemente”. Esa es lo que ha buscado a la hora de crear Life of Pause, buscar una identidad nueva en cada canción, y hacer algo diferente a lo que nos enseñado hasta ahora. Él mismo reconoce que el cambio no ha sido muy drástico, pero que estas cosas se hacen poco a poco. Yo, sinceramente, tampoco encuentro muchas diferencias con sus dos anteriores trabajos. Quizá, tiene un sonido un poco más clásico, y menos ensoñador, pero la base sigue siendo la misma.

Tatum, que hasta su segundo disco lo hacia todo en su casa, ha grabado este trabajo a medio camino entre Los Angeles y Estocolmo, donde pudo trabajar con el batería de Peter, Bjorn & John y Pelle Jacobsson, de la Swedish Radio Symphony Orchestra. Lo curioso es que estas aportaciones se notan en unos pocos temas. Es el caso de la genial Reichpop, con la que abre el disco con unas marimbas y un toque de lo más tropical. Esto es algo que le viene de maravilla a su dream-pop de manual, y un paso hacia otros sonidos que hasta ahora no aparecían en sus trabajos. También hay más presencia de los pianos, que aportan ese toque más maduro y más clásico. Ahí está Adore, que empieza con un piano un tanto oscuro, pero que, poco a poco, se va convirtiendo en una canción muy estándar. Además, en ella veo una influencia de Simon & Garfunkel que no había visto hasta ahora. Al igual que en Whenever I, donde explora el soul blanco de los setenta, e incluso se atreve con unos saxos.

Si hay algo que ha hecho de Wild Nothing uno de los grupos más interesantes del pop actual, es su facilidad para crear hits con muy poco (¿os acordáis de aquella maravilla llamada Paradise?). Aquí se saca de la manga unos cuantos. Además, lo hace de diferentes formas. En algunos casos se va a su zona de confort y nos deja temas de pop donde los sintetizadores cobran protagonismo, como en Lady Blue, el pegadizo tema que da título al álbum, o esa maravilla llamada TV Queen que adelantó hace unos meses. Pero ahora también explora otros caminos y deja que las guitarras rugan un poco. Ahí está la enérgica Japanese Alice, que cuenta con el mejor estribillo de todo el álbum, y ese acercamiento al kraut llamado To Know You, que es de lo mejor de su carrera.

Life Of Pause no es un disco perfecto, y en algunos casos es un poco neutro (Alien y Love Underneath My Thumb son un poco sosas), pero Tatum ha conseguido hacer otro trabajo de notable alto. Y ya van tres.

7,8

Primavera Sound 2016: Chairlift – Moth

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La casualidad ha querido que en esta semana salgan muchos discos nuevos de artistas que van al Primavera Sound. Uno de ellos es el tercer trabajo de los neoyorquinos Chairlift. El dúo, formado por Caroline Polachek y Patrick Wimberly, vuelve con un álbum en el que siguen practicando el pop a su manera. Y es que, se supone que con este trabajo iban a dejar las rarezas de lado, pero su música sigue teniendo ese punto extraño que, la verdad, es lo que les hace mucho más interesantes. Ya tenemos un millón de grupos de pop electrónico insulsos y repetitivos.

Tengo que reconocer que me ha costado pillarle el puntillo a este Moth, y que, a día de hoy, todavía hay alguna cosilla que me carga. Pero bueno, centrémonos en todo lo interesante que hay en él, que es mucho. Para empezar, está Romeo, el tema más comercial de su carrera, y todo un llena pistas. Para mi gusto, es uno de los hits de este año que acaba de empezar (aunque salió a finales del pasado), y todo un ejemplo de cómo hacer un buen tema de pop electrónico sin caer en lo de siempre. Algo que también ocurre con Moth to the Flame, donde se sacan de la manga su canción más bailable y más pop. Vamos, que con estos dos temas, y con Show U Off, que también tiene alma de hit, lo deberían petar.

No penséis que todo el álbum tira hacia ese camino, gran parte de él se centra en ese pop un poco más delicado y tranquilo que han practicado hasta ahora. Ahí es donde Polachek puede jugar más con su voz y meter esos gorgoritos tan característicos suyos. Ahí está la genial Polymorphing, o esa Ch-Ching en la que tiran de ritmos más propios del hip-hop. Aunque es en la melancólica Crying In Public donde demuestran lo bien que se le dan este tipo de canciones. En ella encontramos el mejor estribillo del álbum, triste como pocos, y de lo más bonito.

Hasta aquí lo bueno, porque no todo es maravilloso en Moth. Al final del disco se les va un poco la mano con algunos temas. Es el caso de Ottawa to Osaka, que tiene un buen estribillo y un ritmo interesante, pero es demasiado larga. O No Such Thing as Illusion, la canción que la que cierran el álbum aburriendo de lo lindo.

No es un trabajo perfecto, pero sí que tiene un gran puñado de canciones notables. Eso sí, ninguna como Take It Out On Me, una de las canciones de su anterior álbum, y mi preferida de toda su carrera.

7,7

Primavera Sound 2016: Suede – Night Thoughts

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Es difícil meterse de lleno en un nuevo disco de una banda como Suede, que cuenta con un comienzo de carrera sublime (sus dos primeros trabajos son de diez), pero también con un declive importante justamente después. La salida de la banda de Bernard Butler les hizo mucho daño, y tras ella solo pudieron sacar un disco decente, el muy comercial Coming Up. Eso hasta ahora, claro, porque los siete años de descanso que se pegaron en la pasada década, les han sentado muy bien. Es algo que pudimos ver en su anterior trabajo, el notable Bloodsports, y algo que confirman en este.

Los británicos saben muy bien que lo mejor de su carrera fueron sus primeros años, y no se han cortado un pelo a la hora de recuperar esos sonidos. Night Thoughts está lleno de esa épica que rebosaba el fantástico Dog Man Star. De hecho, es un trabajo lleno de baladas, en el que Anderson vuelve a contar historias desde una perspectiva casi adolescente. Sí, es cierto que esa etapa de su vida le pilla un poco lejos, pero eso no quita que pueda seguir escribiendo de eso. Ahí está la nostálgica When You Are Young que abre el disco, o ese pedazo de hit llamado Like Kids. Dos canciones que, además, representan muy bien las dos caras del álbum. Y es que, por un lado tenemos los singles directos y pegadizos, como la ya mencionada Like Kids o No Tomorrow, y por el otro las baladas épicas. Yo, que soy muy fan del Dog Man Star, me quedo con esta última faceta. Sobre todo con Outsiders, que no es precisamente una balada, pero sí uno de esos temas de intensidad guitarrera que tan buenos resultados les dio en los noventa.

No resulta fácil volver a enganchar a tu público, y mucho menos si lo haces con canciones que, en un principio, pueden ser algo difíciles. Ellos lo han conseguido con temas como Tightrope, donde derrochan toda esa intensidad y melancolía en seis minutos sublimes, o en I Can’t Give Her What She Wants, que va por el mismo camino. Pero si hay una canción que recuerda a sus mejores tiempos, y a sus mejores baladas, esa es The Fur & The Feathers. El tema con el que cierran el disco es una pequeña maravilla, que nos trae a la memoria esa Still Life que cerraba a lo grande su obra maestra.

Sinceramente, no me esperaba que Suede sacaran un disco tan interesante a estas alturas. Habrá que verles otra vez en la próxima edición del Primavera Sound.

7,8

Primavera Sound 2016: Savages – Adore Life

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Si vivís en este mundo, os habréis enterado del anuncio del espectacular cartel del Primavera Sound de este año. Entre artistas y bandas tan potentes como Radiohead, PJ Harvey, Tame Impala o el grandioso Brian Wilson (interpretando el Pet Sounds), están Savages, que la semana que viene publican su nuevo disco.

Tengo que reconocer que, con su primer trabajo, no terminé de pillar el punto a la música de estas británicas. Su post-punk agresivo me dejó un poco indiferente, pero tuve la oportunidad de verlas en directo en Madrid, y me dejaron un muy buen sabor de boca. Ahora, con este segundo álbum, me han terminado de conquistar.

Adore Life sigue en la misma línea agresiva que su debut. Las guitarras suenan igual de potentes y aceleradas, y su frontwoman, la francesa Jehnny Beth, no ha perdido el carisma a la hora de interpretar sus canciones. Pero hay algo que lo diferencia de su primer trabajo: es menos crudo y más asequible. O por lo menos eso es lo que me ha parecido a mí. Quizá sea la temática del disco, en la que encontramos continuas referencias al amor y a lo bonita que es la vida (ahí está el título del disco para demostrarlo). Eso sí, lo cuentan de una forma tan agresiva, que casi cuesta creerlo.

If you don’t love me, You don’t love anybody”. Si empiezas un disco con un tema como The Answer, ya tienes parte del trabajo hecho. El primer single del álbum es un auténtico cañón guitarrero e intenso, en el que Beth da buenas muestras de lo mucho que ha escuchado a Patti Smith. Y así siguen durante todo el álbum, en el que tan solo bajan el ritmo en la estupenda Adore, y en Mechanics. El resto es una auténtica apisonadora en la que encontramos algún himno más cercano a la rama post-punk cercana a la pista de baile, como Evil y Surrender, o alguna rareza como Slowing Down The World, en la que se relajan y se ponen un poco más escurridizas. Pero lo mejor viene cuando se aceleran y nos dejan sus temas de rock acorazado, como Sad Person, I Need Something New, When I Love o T.I.W.Y.G.

Sin duda alguna, con Adore Life, Savages se confirman como una de las bandas más potentes del rock actual. Además, os recomiendo que no os perdáis su directo.

7,9