Selección 2014 (5ª Parte)

selección 2014-5

Me voy al Primavera Sound, pero antes dejo la recopilación de este mes, que en Barcelona no me va a dar tiempo a subirla. Los artistas que he metido esta vez son bastante conocidos (he estado a punto de meter un tema de Coldplay), pero también hay alguna cosilla nueva. Ahí está el temazo que ha sacado Peter Matthew Bauer (el ex-bajista de The Walkmen) o la colaboración entre el Dj canadiense Zeds Dead y Twin Shadow, que han sacado uno de los rompepistas de este año. También hay nuevas canciones de James, Bob Mould o The Clientele, y su single especial para el 25 aniversario de Merge Records.

Espero que os guste.

  1. Philadelphia Raga / Peter Matthew Bauer 4:42
  2. Moving On / James 4:44
  3. As Always / Clap Your Hands Say Yeah 4:49
  4. The Weather Song / Ought 4:37
  5. I Don’t Know You Anymore / Bob Mould 2:56
  6. Fall in Place / La Sera 2:35
  7. Her / Popstrangers 4:58
  8. The Smallest Splinter / Hamilton Leithauser 4:23
  9. Your Love Is Killing Me / Sharon Van Etten 6:20
  10. Instant Disassembly / Parquet Courts 7:12
  11. Komorebi / Craft Spells 4:24
  12. Falling Asleep / The Clientele 4:37
  13. Postcard / Roddy Frame 3:43
  14. World Peace Is None Of Your Business / Morrissey 4:33
  15. Flesh War / Total Control 4:41
  16. The Riverbed / Owen Pallett 3:44
  17. McFly / Muñeco 5:39
  18. I Try To Talk To You (Feat. John Grant) / Hercules & Love Affair 4:10
  19. Lost You feat. D’Angelo Lacy / Zeds Dead & Twin Shadow 3:38
  20. Do It Again / Röyksopp & Robyn 5:07

Roddy Frame – Seven Dials

Roddy-Frame-Seven-Dials-CD-Album-Bonus-Disc

Aunque soy muy fan de Aztec Camera (High Land, Hard Rain es uno de mis discos favoritos), nunca he seguido demasiado la carrera de Roddy Frame en solitario. De todas formas, tampoco se prodiga en exceso y saca discos cada mucho tiempo. Sin ir más lejos, su anterior trabajo es de 2006. Una de las cosas que siempre me ha tirado para atrás de sus discos en solitario es que suenan demasiado “clásicos” y, para mi gusto, no tienen la frescura que sí tenían las primeras grabaciones de Aztec Camera. Pero bueno, uno se hace mayor, y empieza a encontrar interesantes otros estilos de música. Además, ha sido muy listo, y para presentar este nuevo trabajo ha elegido Forty Days of Rain, una canción que es todo un hit, y que recupera sus mejores tiempos.

frame

Seven Dials tiene varias cosas que ya lo hacen interesante antes de darle una escucha. Para empezar, es un álbum que está grabado en los estudios de su amigo Edwyn Collins, y alguno de sus viejos colaboradores se han pasado por el estudio de grabación. Y es que, en cierta manera, este trabajo es una vuelta a sus orígenes, y en él encontramos alguna de sus canciones más directas de los últimos tiempos. Ya no solo esa Forty Days of Rain, que no me canso de escuchar, y que ya ocupa una de los puestos privilegiados en mi lista de canciones de 2014, hay dos o tres temas más que me parecen excepcionales. Una de ellas es esa Postcard de aires californianos, que tiene un ligero toque soul, y un estribillo que se te pega como una lapa. Además de uno de sus míticos rasgueos de guitarra. Es una auténtica delicia. Al igual que Into The Sun, que es otro himno de pop clásico, con su piano y su melodía dulzona. Es una canción a la que le viene muy bien esa frase que dice “el que tuvo, retuvo”.

Frame es un auténtico experto en hacer grandes baladas de corte clásico, algo que no terminará de convencer a muchos de sus seguidores más jóvenes, o a los integristas del “indie”, pero eso no les quita merito a estas canciones. Temas como White Pony o In Orbit, a los que les pone muchas ganas y sentimiento, suenan de maravilla. Además, la segunda no dista tanto de las baladas que encontrábamos en High Land, Hard Rain. Si es cierto que quizá se ha pasado con este tipo de temas, y de que algunos, como Rear View Mirror (ese toque bossa-nova no le va mucho) o English Garden, no entran muy bien de buenas a primeras. Pero bueno, ha conseguido un buen equilibrio entre los temas más directos y éstos cortes más íntimos. Gracias a esto, nos encontramos con un álbum notable que puede agradar a todos sus seguidores.

7,6

Edwyn Collins – Understated

El otro día estuve viendo a Edwyn Collins, y salí absolutamente maravillado. El escoces dio uno de esos recitales nostálgicos y memorables, y me puso los pelos como escarpias en más de una ocasión. Repasó temas de toda su discografía, tanto de Orange Juice, como de su carrera en solitario, y por supuesto, presentó temas de este “Understated” que os dejo hoy. Toda una joya que me ha vuelto a dejar maravillado. Por supuesto, nada más salir del concierto, cayó el vinilo.

Con “Loosing Sleep” ya pudimos comprobar lo bien que se ha recuperado Mr. Collins de sus dos hemorragias cerebrales. En aquél trabajo contaba con la ayuda de varios músicos (gente de Franz Ferdinand, el cantante de The Drums o Roddy Frame) que le hicieron más llevadera la vuelta al estudio. Esto no pasa en “Understated“, y la verdad es que me alegro. No es que el otro disco estuviera mal, de hecho me encanta, pero si es cierto que algunas de las colaboraciones no sonaba a el mismo. Aquí estamos ante un trabajo 100% Edwyn Collins, y eso me apetece más que otro disco lleno de colaboraciones.

En una entrevista que leí el otro día, el propio Collins decía que era su trabajo más soul, y que a lo largo de él se podían encontrar muchas influencias de la Mowtown. Eso es algo más que evidente en Carry On, Carry OnToo Bad, (That’s Sad) o It’s A Reason (tres temazos), pero también en algunos temas más rock Dilemna o en algunos más pop como 31 Years. Esto no es nada nuevo -desde los principios de Orange Juice, el soul siempre ha estado ahí-, pero sorprende que lo siga haciendo también. Todos los temas que he mencionado son una absoluta delicia, y la verdad es que el disco entero no tiene desperdicio. Sobre todo las canciones más nostálgicas, esas en las que se confiesa. Down The Line, For Sooth y Love’s Been Good To Me (estremecedor ese estribillo en el que canta “I’m so happy to be alive“) son estremecedoras y te dejan del revés. Por no hablar de ese pepinazo llamado In The Now o de la canción que da titulo al álbum, que también son cojonudas. La verdad es que es un disco que le encuentro muy pocas cosas malas al disco (quizá Baby Jean es más floja), y me parece un trabajo de lo más disfrutable. Directo a lo mejor de 2013.

8,8