Novedades 2021 (2ª Parte)

Se me acumulan las novedades. No sé qué está pasando en este principio de año, que no parar de salir canciones tremendas. De hecho, tenía pensado poner esta recopilación el viernes, pero si espero un par de días más, puedo acabar metiendo otros diez temas, y tampoco quiero que sea una lista excesivamente larga. Con 35 hay de sobra.

Quizá es un riesgo empezar una recopilación con un tema de doce minutos como “Menneskekollektivet”, pero la verdad es que me parece un temazo y un inicio de lo más potente. Y me sirve para seguir con el lado más sintético del asunto y meter canciones tan estupendas como las de Mint Julep, Thyla, Aidan Noell (la chica de Nation of Language), o esa maravilla que han creado Club Intl junto a Andrew VanWyngarden de MGMT. Pero no solo de maquinas vive la música, las guitarras también están muy bien representadas en los nuevos temas de Pardoner o Dry Cleaning. Y si nos vamos al pop, hay que mencionar esa pequeña joya que han sacado Real Numbers, y lo bien que recupera el mejor indie-pop The Red, Pinks and Purples. Eso sí, para terminar, toca relajarse con Sharon Van Etten, Matt Berninger y José González.

Espero que os guste.

  1. Menneskekollektivet / Lost Girls
  2. Let’s Not Fight! / Porridge Radio & Piglet
  3. A Rising Sun / Mint Julep
  4. Breathe / Thyla
  5. Never Be The Same (Andrew VanWyngarden Remix) / Club Intl
  6. Prepositional Phrase / Aidan Noell
  7. Lovers / Roosevelt
  8. Bitter / Evripidis and His Tragedies feat. The Ballet.
  9. Telephone / Dima Pantyushin
  10. Do I Sad? / Geneva Jacuzzi
  11. King Of Letting Go / Sondre Lerche
  12. Lenguas Muertas / Escuelas Pías
  13. Strong Feelings / Dry Cleaning
  14. Here Comes Comus! / Arab Strap
  15. 1983 / MAN ON MAN
  16. hold yourself. / Tune-Yards
  17. Somebody / Yuno
  18. Vendetta / Iceage
  19. Donna Said / Pardoner
  20. Monolith / The Chills
  21. Bottom Feeders / Tim Cohen
  22. In the Meantime / Major Murphy
  23. I’m More Inclined / Teenage Fanclub
  24. Don’t Ever Pray in the Church on My Street / The Reds, Pinks and Purples
  25. The Balcony / Fruit Bats
  26. Why Don’t You Come Out Anymore? / The Natvral
  27. In The End / Real Numbers
  28. El Rey de España / Los Planetas
  29. Let It Be / Matt Berninger
  30. Song for Nick Drake / Skullcrusher
  31. El Invento / José González
  32. On Your Way Now / Sharon Van Etten
  33. Two / Flock of Dimes
  34. These Kids We Knew / Rostam
  35. Favor / Julien Baker

The Chills – Snow Bound

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Ayer mismo, cuando comentaba el nuevo trabajo de The Goon Sax, hablaba de la escena de las antípodas, en la cual tuvo mucha importancia aquello que bautizaron como Dunedin Sound, o si lo preferís, Kiwi-Rock. Y hoy, casualmente, vengo con el nuevo trabajo de The Chills, una de sus bandas más emblemáticas. Los neozelandeses están viviendo una segunda juventud de lo más interesante, como bien demostraron en “Silver Bullets”, el disco con el que hace tres años rompieron un silencio de más de una década. En él, predominaba su faceta más reposada y densa, que solo se veía interrumpida por algún tema más pop, como el genial ‘Aurora Corona’. Todo lo contrario que su nuevo trabajo, en el que nos dejan una perfecta colección de canciones pop.

Snow Bound” es un disco mucho más directo que su predecesor, en el que las canciones tienen una media de duración de tres minutos, y en el que las melodías y los estribillos están a la orden del día. Y es que, han recuperado ese sonido que les llevo a tener un gran éxito en el 90, el estupendo ‘Heavenly Pop Hit’. Quizá, por eso, suene bastante a los R.E.M de esa época, los que se metieron de lleno en el pop con “Green”. No obstante, Michael Stipe ha confesado más de una vez su pasión por el rock neozelandés. Temas como ‘Time To Atone’, ‘Scarred’, ‘Snow Bound’ o ‘In Harmony’, harán las delicias de los seguidores de este sonido. Y la verdad es que son perfectas para los que amamos el pop de guitarras. Además, también saben ponerse un poco más duros, y con ‘Complex’, se sacan de la manga todo un temazo cercano al post-punk, el cual, muy acertadamente, ha sido elegido como single.

También están acertados en su lado más reposado. Porque, parte del álbum, cuenta con un sonido más clásico, en el que incluso se acercan un poco a Bruce Springsteen –‘Eazy Peazy’ no puede sonar más al de New Jersey-. El caso, es que cortes como ‘Bad Sugar’, ‘The Greatest Guide’ o ‘Lord of All I Survey’, son un poco más estándar de lo habitual, pero lo hacen tan bien, que la verdad es que nos da un poco igual.

Desde luego, pocas pegas se le pueden poner a un disco que dura poco más de media hora y que contiene diez canciones llenas de grandes estribillos y buenas melodías. Quizá, la única, que es la más típica, y es que siguen haciendo lo mismo de siempre. Pero oye, más quisieran muchos grupos de su época seguir sonando así de bien.

8

The Chills – Silver Bullets

the chills

Han pasado diecinueve años desde el último Lp de The Chills, y once desde su último Ep con canciones nuevas. Es mucho tiempo para un grupo de culto como el neozelandés, uno de los grandes exponentes de eso que en los ochenta se llamó Dunedin-Pop; ese estilo que en los últimos años ha sido una gran influencia para muchas bandas actuales. Se podría decir que es el momento propicio para demostrar que siguen estando ahí, y que siguen siendo capaces de sacar discos notables. Bueno, sigue siendo capaz, porque el único miembro que queda de la formación original es Martin Phillips, que lleva solo al frente de ella desde mediados de los noventa.

Silver Bullets no es un disco fácil, ya que Phillips no ha querido irse a lo simple. Podría haber hecho un trabajo con once canciones de pop atemporal y pegadizo, de las que hay varias muestras, pero también hay algunos temas más esquivos. Uno de ellos es Warm Waveform, un corte relajado, un poco dream-pop, en el que deja el protagonismo a una guitarra con una buena dosis de reverb. Lo curioso de esta canción, que es una delicia, es que no es nada comercial, pero ha sido uno de los singles de adelanto del álbum. Pero la gran rareza del disco es Pyramid – When the Poor Can Reach the Moon, un tema dividido en dos partes (una más oscura, y otra más pop), que cuesta un poco al principio, pero que se le va pillando el gustillo con las sucesivas escuchas. Gracias, sobre todo, a esa segunda parte pop, que es absolutamente deliciosa.

Lo mejor del álbum viene cuando Phillips pisa el acelerador y se entrega por completo al estribillo y a la melodía. Ahí es cuando entran hits tan potentes como el tema titular, Aurora Corona, que cuenta con un hammond que me vuelve loco, o la muy directa I Can’t Help You. Incluso America Says Hello, en la que se pone un poco más durillo, tiene ese aire a los primeros R.E.M., esos que empezaron a la vez que ellos, que tanto me gusta. Phillips sabe que es su mejor baza, y por eso termina el disco con Molten Gold, todo un himno pop que bien podrían haber creado Michael Stipe y compañía.

Sin duda alguna, Silver Bullets es una gran vuelta, un trabajo en el que los neozelandeses justifican con creces este regreso.

7,9