Selección 2013 (10ª Parte)

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Me he costado un poco hacer la recopilación de estos últimos treinta días, ya que no hemos tenido un buen mes en cuanto a novedades se refiere. Lo bueno, es que es la última semana parece que se han puesto las pilas, y me he encontrado con varios adelantos jugosos. Dos de ellos (Mogwai y Warpaint) de discos que ya saldrán el año que viene. Además, por aquí encontramos el nuevo single de Blood Orange (uno de los últimos cartuchos de 2013) o el descarte del Lodger que va sacar Bowie en la edición Deluxe de The Next Day. También he metido canciones de Deer Tick y Poliça, que han sacado discos que no me terminan de convencer, pero que tienen unos singles muy chulos. El dato curioso es que hay tres versiones, y las tres estupendas. Sobre todo la de Holy Ghost! convirtiendo un tema de Drake en un himno funkie ochentero, y la sorprendente revisión que hacen Tears For Fears del And I Was A Boy From School de Hot Chip. Espero que os guste.

1. Nausea, The Earth and Me / Cold Cave 6:28
2. We Are Explorers / Cut Copy 4:18
3. Chain My Name / Poliça 4:08
4. Lavender Light / Lovers 3:06
5. Love Is To Die / Warpaint 4:50
6. And I Was A Boy From School (Hot Chip Cover) / Tears For Fears 4:04
7. Hold On, We’re Coming Home / Holy Ghost! 4:55
8. Chamakay / Blood Orange 4:19
9. Afterlife / Arcade Fire 5:53
10. We’ve Got It / Cults 3:26
11. Born In A Ufo / David Bowie 3:02
12. I Will / Sky Ferreira 3:19
13. Take Control / Dead Parties 3:39
14. Who Have I Become? / Best Coast 4:53
15. Secret Surprise / Joanna Gruesome 2:45
16. (I Don’t Mean To) Wonder / Black Hearted Brother 4:30
17. Remurdered / Mogwai 6:25
18. Air / Dean Wareham 3:15
19. Dogheart II / The Growlers 2:52
20. The Dream’s In The Ditch / Deer Tick 3:13
21. Total Annihilation / Elf Power 3:31
22. Deluge of War / The Fresh & Onlys 2:35

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Sky Ferreira – Night Time, My Time

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No sé qué pensar de Sky Ferreira, la verdad. Su anterior Ep tenía un par de canciones que me gustaban mucho, sobre todo Everything is Embarrassing, que era estupenda. Pero ahora de repente, aparece con un debut en el que se le va la mano con el rollo ochentero. Además, está de lo más chillona, y nos es que tenga una voz muy bonita. Por no hablar de su vida de niña rebelde a la que la arrestan por posesión de drogas, o la portada tan absurda que se ha currado para este debut. Desde luego, si quiere ser una estrella pop, que se cambie de manager, porque esa foto en tetas con pinta de yonki, no provoca, no es bonita (en el sentido artístico), y no tiene ningún sentido. Pero bueno, eso es una historia aparte.

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Una de las cosas que no aprenden estas chicas que juegan a provocar, es que detrás siempre tiene que haber algo. No basta con enseñar las tetas, ser una rebelde o lamer martillos, si no hay nada detrás, vas a durar muy poco. Por supuesto, puedes tener un par de grandes éxitos, pero la gente te va olvidar muy rápido. Ferreira siempre ha tenido más que eso, y sabe componer buenos temas, pero la cosa se le está yendo de las manos. La sutileza que tenía Everything is Embarrassing (para algo estaba ahí el gran Dev Haynes) o el pedazo de hit que era Lost in My Bedroom, quedan muy lejos. Ahora se nos ha vuelto una macarra, pero no una macarra cualquiera, una de los ochenta, que es todavía peor. A medio camino entre Kim Wilde y Wendy James, pero sin la elegancia de la primera, y el desparpajo de la segunda.

Night Time, My Time podría haber sido un disco lleno de hits, de hecho, tiene unos cuantos, pero en conjunto falla. Es demasiado largo, la producción no resalta sus virtudes, y esconde las buenas melodías y los estribillos. Por no hablar de esas letras con decenas de referencias a lo dura que es la vida de una chica como ella. Si no fuera por los cuatro primeros temas, el single, y un par más que vienen hacia el final, el disco no valdría para nada. ¿Lo mejor? que no se preocupa mucho por seguir un patrón, y lo mismo te hace una canción de synth-pop guarro como Boys, un tema de Indie Rock cojonudo como I Will (supongo que su novio, el cantante de DIIV, le habrá dado algún consejo) o en un estupendo tema digno de Bananarama como 24 Hours. Por no hablar cuando se nos pone durilla y nos deja canciones como Nobody Asked Me (If I Was Okay) o Heavy Metal Heart, que pasan la criba y, por lo menos, entretienen. Y es que, al fin y al cabo, de eso se trata, de entretener. Una lástima que no lo haya conseguido con todo el álbum.

6,8

Cut Copy – Free Your Mind

Dicen los miembros de Cut Copy, que para grabar este trabajo se han inspirado en los veranos del amor, tanto el de 1967 como los de 1988/89, y no pueden estar más acertados. Eso sí, abrazan más el rollo Manchester, que jipismo de San Francisco. Algo de lo más lógico, ya que lo suyo es el pop electrónico. Los de Melbourne han fabricado su trabajo más bailable, donde los teclados son los absolutos protagonistas. Por no hablar de los pianos que recuerdan al acid house. Las guitarras brillan por su ausencia y, gracias a eso, les ha quedado un disco de lo más compacto.

Smiles, bailes hasta el amanecer, drogas sintéticas…Todo en este disco recuerda a esa época que se vivió a finales de los ochenta, aquella que nos dejó una de las mejores escenas de música dance de la historia. Free Your Mind está lleno de referencias a esos años (el título del disco ya lo deja bien claro), y la verdad es que es de lo más contagioso. Ni siquiera importa que abusen del piano (prácticamente está en todos los temas), les ha quedado un pepino de disco.

Quizá Free Your Mind no sea el mejor tema para presentar este disco, ya que aunque es un temazo, no es el más directo. Supongo que por eso se han precipitado y han sacado un segundo single poco tiempo después. Han hecho bien, ya que We Are Explorers es perfecta, no le falta de nada, y es la canción idónea para que la gente se decida a escuchar tu disco. Ese este estribillo (“We are explorers when the beat goes on”) te incita a bailar de buenas a primeras, y tiene un teclado que te deja picueto. Además de los bongos tan bien metidos. Es inevitable hacer un disco pensando en aquellos años, y no fijarse en Primal Scream, algo que resulta muy evidente en Let Me Show You Love (sobre todo en la forma de cantar de Dan Whitford). Pero son listos, y la han maquillado con una fuerte dosis de electrónica, y con un subidón que acaba en una explosión de teclados espectacular.

Una de las cosas que más me gusta de este disco, son esos bajos electrónicos tan contundentes, que tienen su mayor presencia en Footsteps. Aquí vuelven los Cut Copy más bailables, y no se cortan un pelo en tirar de The Beloved (los más bailongos, que no todo es Sweet Harmony), e incluso meten unos coros soul femeninos. Un pepino considerable. Pero no han dejado de lado sus raíces más synth-pop, y lo demuestran en In Memory Capsule, donde nos dejan el corte más poppie del álbum. Una absoluta delicia. Al igual que Meet Me in the House Of Love, que me parece el mejor tema del disco, ya que es donde combinan mejor esta nueva obsesión con su antiguo rollo. Tiene un estribillo irresistible.

Para el final del disco se han dejado sus canciones más tranquilas y menos electrónicas. Ahí están Dark Corners & Mountains Tops y Walking in the Sky, que casi son baladas pop. Además de ser las canciones que más recuerdan al otro verano del amor. Pero de esta parte final me quedo con Take Me Higher, sin duda alguna. Su ritmo pausado, su línea de piano (una vez más), y ese estribillo que entra en el tercer minuto (“together never let you go”), me vuelven loco. De hecho, es un resumen perfecto de las influencias que han elegido para todo el disco. Una maravilla

8,2

Arcade Fire – Reflektor

Quien no se haya enterado de que Arcade Fire sacan disco la semana que viene, es que vive en otro mundo. La campaña de promoción de este trabajo ha sido de lo más abrasiva, tanto, que entre vídeos y actuaciones en televisión, ya conocíamos medio disco. Los canadienses han optado por crear expectación con su cuarto trabajo, y lo han conseguido. Ahora toca evaluar lo que hay dentro, que es una tarea un tanto complicada, ya no solo por su larga duración, también porque es un disco eclético y lleno de capas. Es un tópicazo, pero es uno de esos trabajos que a los que hay que darle muchas escuchas. Eso sí, desde ya, sí que puedo afirmar que es su peor trabajo. O por lo menos el más aburrido.

Antes de comenzar a diseccionar el disco, tengo que comentar algo que no me ha gustado nada de la edición del mismo. Y es que han metido un corte escondido solo para que sea un cd doble. Para más inri, este corte tiene siete minutos en blanco, y tres en los que no pasa nada. Me parece una artimaña muy rastrera para vender el cd más caro. Pero bueno, eso es algo que se lo dejo a ellos, y a su conciencia.

Reflektor no es el disco bailable de Arcade Fire, de hecho, tiene muy pocas canciones enfocadas a la pista de baile. Es un trabajo áspero, con muy pocos estribillos que entren a la primera, y con largos paisajes instrumentales. De hecho, uno de los problemas más grandes de este disco, es la larga duración de algunas canciones. Empezado por la ya conocida Reflektor, que lo abre, y acabando por Supersymmetry, que lo cierra. Y es que, tras unas cuantas escuchas, uno tiene la sensación de que sobran minutos por todos los lados. Además, han diferenciado mucho los dos cds, y en el segundo meten los temas más densos, y más largos, por lo que esa sensación se acentúa.

Vamos con lo bueno de Reflektor, que en el fondo tiene bastante.   De hecho, la primera parte me parece casi perfecta. Vale que a Reflektor le sobran un par de minutos, pero el piano de la parte final y los coros de Bowie son irresistibles. Como lo es la línea de bajo absolutamente disco de We Exist, donde no sé por qué, me recuerdan a los Blondie más bailables. Flashbulb Eyes es el peor tema de esta primera parte, casi diría que de todo el álbum, ya que no tiene nada que resalte, y sus dos minutos y medio resultan aburridos. Todo lo contrario que los seis y pico de Here Comes the Night Time, donde sacan a paseo esa percusión haitiana de la que tanto han presumido. Su toque caribeño, y el cambio tan bestia hacia el final de la canción, son una pasada. Normal Person es uno de esos temas que lleva tiempo rulando por la red y, con diferencia, el más rockero del álbum. Aunque en disco no resulta tan impactante como en directo, suena contundente, y es de las pocas que en las que tiran un poco de la épica, que se le han dejado en la trastienda. Una de las curiosidades del disco es You Already Know, un tema absolutamente pop, que todavía no sé si me gusta o no. Lo tiene todo: un buen ritmo, un estribillo pintón, y una buena melodía, pero la cagan un poco en el puente. No sé, supongo que acabará siendo de mis favoritas. Para acabar el primer cd, nos dejan Joan Of Arc, una de las mejores canciones del disco. Una vez más, ese ritmo me recuerda a la banda de Deborah Harry (casi parece el Call Me), algo que siempre es bueno. Además, tiene un estribillo muy chulo. De las que más me gusta, sin duda.

El segundo cd lo empiezan con Here Comes The Night Time II, que muy poco tiene que ver con la primera parte. Es más un epilogo tranquilo de esta y, bueno, se la podían haber guardo. Awful Sound (Oh Eurydice) es uno de los temas más bonitos del disco, y me chifla su estribillo tan ABBA (no, no me he vuelto loco). Me parece una canción preciosa, y junto con Afterlife, la mejor de esta segunda parte. Y es que tanto It’s Never Over (Oh Orpheus) y Porno, tienen detalles interesantes, pero se hacen eternas. En la primera destaco el toque electrónico, pero le falta chicha, y le sobran unos cuantos minutos (sobre todo los dos últimos). Porno también tiene un toque electrónico, y también tiene los mismos defectos. Es como si les hubieran obligado a rellenar minutos absurdamente. Al menos en esta meten una estrofa chula hacia la mitad. Afortunadamente, después de estas dos llega Afterlife, el temazo del álbum. Por lo menos para mí. Vale que es la canción que más recuerda a sus trabajos anteriores, pero es que a estas alturas del disco, un estribillo chulo, y una dosis de épica, saben a gloria. Además, no me podéis negar que ese ritmillo tan LCD Soundsystem (como se nota aquí la mano de James Murphy), incita a levantarte de la silla y ponerte a bailar. Lástima que cierren el álbum con los once minutos de Supersymmetry, un auténtico coñazo de canción en la que no pasa nada.

Pues eso, sí, pero no. Si hubieran hecho un disco mucho más corto, estaríamos ante otro trabajo sobresaliente. Así, se quedan en el notable bajo

7,8

Cold Cave – Nausea, The Earth And Me (Single)

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Cold Cave siguen a su bola, sacando singles sin parar, y llevando su oscuridad hasta los limites más insospechados. Los de Nueva York sacarán nuevo trabajo el año que viene, pero antes han querido dejarnos Nausea, The Earth And Me, un single mucho más electrónico, que viene acompañado de dos temas extra.

Un contundente bombo, y unos oscuros teclados son las señas de identidad de Nausea, The Earth And Me. Es muy probable que sea el tema más bailable que han hecho jamás y, la verdad, es que es todo un pelotazo. Sobre todo la parte final, que me vuelve loco. Más calmados están los temas extra, donde nos dejan una de cal y otra de arena. Don’t Blow up the Moon es una canción simple, que funciona de maravilla por una caja de ritmos, y un toque ochentero. Sin embargo, en Beaten 1979 se han pasado con la oscuridad, y casi parecen unos Front 242 un tanto relajados.

En definitiva, que con tanto single entre disco y disco, no hay quien se olvide de lo buenos que son.

8

Joanna Gruesome – Weird Sister

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No, no me canso de los grupos de indie-pop guitarrero. Siempre que pienso que el género se está agotando, aparece una banda que me da una bofetada en toda la cara, y me como mis palabras. Eso es lo que me ha pasado con Joanna Greusome, unos jovenzuelos de Cardiff (Gales), que debutan con un álbum espectacular.
Lo suyo es el indie-pop, pero el indie-pop de guitarras contundentes; unas guitarras que algunos momentos casi se acercan al hardcore. Los comparan mucho con Veronica Falls, más que nada por el tono de voz de su cantante, a la que se le da muy bien suavizar la canción con un dulce estribillo. Pero ahí están sus compañeros de grupo para darle potencia al tema en cuestión y acercarse al indie-rock más ruidoso

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Weird Sister es una apisonadora, un disco que va a toda leche en el que no te dejan ni un momento de respiro. En apenas media hora nos dejan una colección de canciones tremenda en la que apenas bajan la guardia. Empezando por Anti Parent Cowboy Killers, el temazo que abre el disco, y acabando por la sucia Satan, el tema que lo cierra. Son expertos en sacar la garra en los estribillos y, en algunos casos, acercarse al movimiento Riot Grrrl (no es casualidad que uno de los temas más potentes del disco se llame Lemonade Grrrl). Y es que dan ganas de tener veinte años cuando uno se encuentra con el final tan contundente de Sugarcrush, o con la potencia de Madison. Por no hablar de lo bien que se adaptan a una dulce melodía pop las guitarras tan Sonic Youth de Secret Surprise.

Pocos momentos relajados encontramos en el disco. Tan solo pisan un poco el freno en Wussy Void y en Candy, y también aciertan de pleno. Pero lo suyo es dar caña, y lo vuelven a demostrar al final del disco una contundente Graveyard, que es una absoluta maravilla. Un trallazo punk con un estribillo delicioso. Como todo el disco.

8,1

Black Hearted Brother – Stars Are Our Home

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Su hay alguien que tiene derecho a recuperar el shoegaze, es Neil Halstead. El que fuera líder de Slowdive y Mojave 3, fue uno de los precursores de aquel movimiento tan de moda últimamente, y ahora lo recupera en su nueva banda. Para formar Black Hearted Brother, se ha unido a Mark Van Hoen (Seefeel, Locust) y a Nick Holten (Coley Park, Holton’s Opulent Ogg), y entre los tres, se han currado una de hora música sorprendente. De hecho, con tan solo unas cuantas escuchas, ya me parece uno de los discos más interesantes de este año. A ver como evoluciona con el tiempo.

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Lo bueno de Stars Are Our Home, es que no abusa de la experimentación, y tiene muchos toques pop y melódicos. Sí es cierto que hay veces que les cuesta empezar o terminar una canción, pero también es lógico, ya que Van Hoen viene de esa electrónica experimental de largos paisajes sonoros. Pero, salvo eso, el disco entra muy bien. De hecho, tiene unos cuantos hits que bien podrían facturar bandas más poperas como The Pains Of Being Pure At Heart. Una de ellas es (I Don’t Mean To) Wonder, el single de presentación que lleva semanas pululando por la red. Es una canción de guitarras contundentes y ruidosas, pero absolutamente deliciosa. Además, está bien grabada y se pueden apreciar todas sus capas sonoras, y eso para mí, es un punto a favor. Como también es un punto a favor el estribillo épico que se marcan en This Is How It Feels, donde demuestran cómo hacer un buen tema dream-pop. Got Your Love es una de esas canciones que les cuesta empezar (y terminar), pero da igual, ya que lo que hay entremedias es demasiado bueno. Se meten de lleno en la pista de baile, sin olvidarse de las guitarras sucias, y nos dejan un pedazo de hit al más puro estilo Manchester. Esto rollo también se deja ver My Baby Just Sailed Away, donde tiran hacia los Primal Scream más electrónicos.

Si seguimos en la línea más pop del disco, nos encontramos con UFO, un tema que, comparado con el resto del álbum, puede resultar un tanto más blando, pero tiene un estribillo absolutamente delicioso. Al igual que Look Out Here They Come, la canción que cierra el disco, y que no tiene nada que ver con el resto. Una caja de ritmos y una guitarra limpia, es lo único que les hace falta para hacer una canción luminosa, y cero shoegaze.

No todo es pop de guitarras, también tiene su parte más densa y experimental. De hecho, el pedazo de instrumental que abre el álbum entraría en esa categoría. También entraría, la muy Spiritualized, If I Was Here to Change Your Mind o Time in the Machine, en la que vuelven jugar con las texturas y paisajes electrónicos. Y para terminar de sorprender, se desmarcan de todo con un tema de folk electrónico llamado Take Heart, que es una pasada. De hecho, me ha recordado mucho al estupendo disco que sacaron Mark Kozelek y Jimmy Lavalle hace unos meses.

Quizá le sobra alguna canción, y en algún que otro corte se exceden con la duración, pero es un disco realmente notable. Una agradable sorpresa.

8

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