Novedades 2017 (5ª Parte)

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No podía irme de vacaciones sin dejar una nueva recopilación de novedades, y como hace mucho tiempo que no pongo una, he decidido hacer una doble con 34 canciones. Y es que, parece que los grupos se han puesto las pilas y han sacado todos los adelantos antes de irse a la playa.

En esta recopilación encontrareis nuevos temas de The National, The War On Drugs, Cut Copy, The Pains Of Being Pure At Heart, Arcade Fire, St. Vincent, Alvvays, FischerspoonerThe Fresh & Onlys, o Alex Cameron y Patience, que han sacado mis dos canciones favoritas de las últimas semanas. Incluso he metido a La Bien Querida y su nuevo rollo latino. Además del inevitable repaso a lo que ya ha pasado por aquí, como Baio, Waxahatchee, Presumido o Broken Social Scene.

Espero que os guste, y que paséis un buen verano.

1. Silver / Waxahatchee 3:24
2. It Was Always You / Major Leagues 3:35
3. Lucky Girl / Fazerdaze 2:51
4. In Undertow / Alvvays 3:17
5. Chancer / The Stevens 3:55
6. Wolf Like Down / The Fresh & Onlys 3:43
7. Ahora Imagino Cosas / Él Mató A Un Policía Motorizado 2:42
8. Cali / Ride 6:29
9. Sensitive Guy / Baio 3:53
10. Bike Dream / ROSTAM 3:22
11. Machine / The Horrors 5:17
12. Skim / Torres 5:18
13. Electric Blue / Arcade Fire 4:02
14. Offering / Cults 4:13
15. Have Fun Tonight / Fischerspooner 4:20
16. Eden Machine / Trailer Trash Tracys 4:21
17. Machinist / Japanese Breakfast 3:37
18. Necrotú y Yo / Presumido 4:56
19. White Of An Eye / Patience 3:26
20. When I Dance With You / The Pains Of Being Pure at Heart 4:45
21. Isotype / OMD 6:13
22. Airborne / Cut Copy 5:19
23. Cut To The Feeling / Carly Rae Jepsen 3:26
24. 7 Días Juntos / La Bien Querida con Joan Miquel Oliver 5:39
25. Deep Dream / Lali Puna 4:21
26. New York / St. Vincent 2:34
27. Heaven / liv 3:47
28. Candy May / Alex Cameron 4:09
29. Don’t Call Me Baby / Luke Rathborne 3:32
30. Skyline / Broken Social Scene 4:11
31. Lunar Days / The Clientele 4:14
32. Four Cypresses / Grizzly Bear 4:48
33. Guilty Party / The National 5:39
34. Strangest Thing / The War On Drugs 6:42

Japanese Breakfast – Soft Sounds From Another Planet

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Seguro que muchos de vosotros recordáis ‘Everybody Wants To Love You’, una de las mejores canciones de 2016, y el mayor éxito de Japanese Breakfast. Aquella canción formaba parte de un debut que puso a la coreana Michelle Zauner en el punto de mira de la prensa musical, sobre todo la estadounidense, y la convirtió en una de las promesas del rock femenino. Ahora vuelve con un segundo trabajo en el que, no solo confirma su talento, también da muestras de una inquietud musical, la cual se refleja en un cambio de sonido bastante apreciable.

Si en su debut tiraba hacia el indie-rock de corte lo-fi, en este “Soft Sounds from Another Planet”, se va hacia un sonido mucho más claro y atmosférico, en el que la electrónica se fusiona con unas guitarras cercanas al shoegaze y unos paisajes de teclados de lo más ensoñadores. No obstante, estamos ante un álbum que empezó con la idea de ser un disco conceptual sobre el cosmos, y que poco a poco fue yéndose por diferentes caminos. El caso es que suena mucho más esplendoroso que su debut, y se acerca a esa idea de “banda sonora para un musical de ciencia ficción” que tenía cuando empezó el álbum.

El disco se abre con ‘Diving Woman’, una sedosa canción shoegaze, en la que Zauner, irónicamente, confiesa sus ganas de ser una ama de casa tradicional. Es junto a ‘Road Head’, que viene a continuación, la canción más atmosférica del álbum. Y es que, a medida que va pasando el disco, va soltándose y cambiando de estilo constantemente. Gracias a sus inquietudes musicales, nos encontramos con joyas como ‘Machinist’, en la que se va a la pista de baile y se deja llevar por los sonidos más ochenteros (ese saxo final); sedosas baladas, como la que da título al disco, o ‘Boyish’, que tienen un toque sixities delicioso; himnos indie-rock como ‘12 Steps’, y un delicioso medio-tiempo llamado ‘The Body Is a Blade’. Incluso se atreve a cerrar el disco con sentido del humor, el que deja ver en un pequeño corte instrumental llamado ‘Here Come the Tubular Bells’.

Quizá, por su eclecticidad, cuesta un poco pillarle el punto de buenas a primeras, pero, con las sucesivas escuchas, entra bastante bien. Además, nos muestra a una chica con un gran talento.

7,9

Waxahatchee – Out in the Storm

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No me hace especial ilusión el revival de los noventa, ya que me da bastante pereza y no le veo mucho sentido. Quizá es porque lo viví intensamente en su día y las bandas que se han apuntado a este carro no me dicen demasiado. Una de las corrientes que más está reavivando este sonido, es el rock femenino. Son muchas las chicas que en los últimos años han cogido la guitarra y el pedal de distorsión, y se han puesto a emular a grupos como Belly o Throwing Muses. Por lo general lo están haciendo bastante bien, pero, como ya he dicho antes, es algo que no me llama demasiado la atención. Aunque, afortunadamente, siempre hay excepciones. Como la australiana Courtney Barnett, y Katie Crutchfield, la chica que se esconde tras el nombre de Waxahatchee.

No es la primera vez que esta mujer de Alabama me sorprende. Ya lo hizo con algunas de las canciones de sus anteriores discos, donde, por ejemplo, no le hacía ascos a la electrónica y nos dejaba un tema tan maravilloso como ‘La Loose’. Algo que no repite en este “Out in the Storm”, ni falta que le hace. Su cuarto trabajo es una gran colección de canciones de indie-rock, en el que, salvo tres o cuatro baladas, todos los temas están plagados de distorsión. Y lo que es mejor, de buenas melodías. Además, cuenta con una estupenda producción de John Agnello, que sabe muy bien lo que es grabar este tipo de sonidos.

Crutchfield nos deja bien claro desde el principio hacia donde quiere ir. ‘Never Been Wrong’ abre el disco con potencia, y con esas guitarras distorsionadas tan características de los noventa. Aunque es un corte notable, no es ni de lejos el mejor del álbum, ese honor le corresponde a la maravillosa ‘Silver’, con la que es imposible no acordarse de Tanya Donelly y sus chicas. Lo bueno es que hay un par de temas más que están a la altura. Tanto ‘Hear You’, con esa crudeza que se desvanece en un estribillo redondo y de lo más melódico, como la sucia ‘No Question’ –por cierto, este corte me ha recordado una barbaridad a los R.E.M de “Monster”-, me han parecido de lo mejor de todo este revival noventero de los últimos años.

Donde no me convence tanto es en los temas más reposados. Si creo que se le da bien tirar de acústica y hacer un medio tiempo como ‘8 Ball’, o convertir el órgano en el protagonista, como hace en ‘Recite Remorse’. Y sobre todo ponerse ensoñadora en ‘Sparks Fly’, un pedazo de baladón de lo más bonito. Lo malo es cuando las canciones están más desnudas, y nos remite a esas otras chicas de guitarra acústica que dieron el coñazo en aquellos noventa.

Con artistas como Waxahatchee de por medio, sí que merece la pena adentrarse en cualquier revival. Lástima que la gran mayoría no tengan el talento que tiene ella.

7,9

Streaming.

Broken Social Scene – Hug of Thunder

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Han pasado siete años desde el anterior trabajo de Broken Social Scene, pero poco ha cambiado en la música del combo canadiense. Su nuevo trabajo vuelve a ser una brillante colección de canciones, ecléctica y sin ningún tipo de desperdicio. Y es que, adentrarse en un disco de los de Toronto, es adentrarse en muchos mundos diferentes. El rock, el pop ensoñador, la electrónica…un sinfín de elementos están presentes, y cada uno de sus muchos componentes aporta algo. Una especie de ensalada donde todos los ingredientes casan a la perfección.

En los últimos meses hemos escuchado unos cuantos adelantos de este “Hug of Tender”, que nos han ido dando una idea de por dónde irían los tiros. El primero fue ‘Halfway Home’, todo un himno potente y épico que, tras una pequeña intro, es el encargado de abrir el álbum. Una forma inmejorable de entrar en el disco, que sigue en todo lo alto con ‘Protest Song’, donde se meten de lleno en el indie-rock de voces femeninas. Pero, inmediatamente después, se relajan, y nos dejan otro de los grandes momentos del álbum. ‘Skyline’ forma parte de la faceta más ensoñadora del grupo, a la que, muy acertadamente, vuelven más tarde en la canción que da título al disco y en la sedosa ‘Victim Lover’.

Quizá, el único cambio radical que hay en el álbum, es la escasez de distorsión. Y es que, en comparación con sus anteriores trabajos, parece que aquí no están preocupados en hacer demasiado ruido. Es más, lo han condesado casi todo en los cuatro minutos que dura ‘Vanity Pail Kids’, un potente tema con riffs cercanos al heavy, del que todavía no sé qué pensar. Sin embargo, sí tengo claro que me gusta bastante la parte final del álbum, donde meten cortes un poco más electrónicos, como ‘Please Take Me With You’, y la estupenda ‘Gonna Get Better’. Y si ya nos vamos a ‘Mouth Guards of the Apocalypse’, nos encontramos con un cierre, un tanto extraño, en el que los ritmos electrónicos (y algo arabescos), dan paso a un crudo estribillo en el que sí sacan a pasear las guitarras potentes y distorsionadas. Además, la terminan con unas trompetas, que siempre vienen bien.

Han tardado siete años en volver, pero la espera ha merecido la pena, ya que no han perdido ni un ápice de su talento, y siguen teniendo una personalidad arrolladora.

8

Baio – Man of the World

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Se supone que a finales de año tendremos nuevo disco de Vampire Weekend, pero todavía no hay nada confirmado, así que, de momento, nos tendremos que conformar con lo nuevo de Baio. Y bueno, con Rostam, que ya no forma parte de la banda, pero también está a punto de editar su debut en solitario.

El primer trabajo de Baio fue una de las grandes sorpresas de 2015, por lo menos para un servidor, que lo devoré durante meses. Además, me consta que su ‘Sister of Pearl’ se convirtió en una de las canciones favoritas de los seguidores del juego del FIFA, que la incluyo en su banda sonora. En ese trabajo se alejaba bastante del tecno de sus primeros singles, y salvo un par de temas de este estilo, el resto era puro pop. Algo que incrementa en este segundo álbum. Aunque hay que decir que está un poquito menos acertado.

Una de las cosas que me han quedado claras tras escuchar este “Man of the World”, es que Baio tiene ganas de Vampire Weekend. Si en su debut se desmarcaba un poco del sonido de su banda principal, aquí es todo lo contrario. Temas como ‘The Key is Under the Mat’ o la genial ‘Sensitive Guy’, así lo demuestran. Incluso una balada como ‘Be Mine’ también tiene algo del mundo vampiro.

Lo bueno de Baio es que tiene una paleta de influencias muy amplia. Y en este disco las refleja casi todas. Ya en el primer tema, el electrónico ‘Vin Mariani’, deja bien claro que le va el mundo crooner a la hora de cantar, y que le ha dado fuerte por las trompetas. Dos ingredientes que aparecen de nuevo en la estupenda ‘Out of Tune’, la que podríamos llamar su “canción Elvis”. Y luego tenemos ‘PHILOSOPHY¡’, el primer single, y el hit más claro del álbum. Aquí no solo tenemos las trompetas y su rollo crooner, también nos lleva a la pista de baile con un ritmo endiablado, y una guitarra funk absolutamente deliciosa. La cual, por cierto, es la gran protagonista del fabuloso tema que da título al álbum.

Donde no está tan acertado es en los cortes más lentos del álbum. Se le va un poco la mano con la duración, y un tema como ‘DANGEROUE ANAMAL’, que podría ser notable durando cuatro minutos, casi se va a los seis. Algo que también ocurre en ‘Shame in My Name’. Afortunadamente, sí logra dar con la formula en ‘I’m Not Curious’, que resulta de lo más interesante, y tiene un subidón final de lo más chulo.

Con “Man of the World”, Baio confirma que no necesita a sus compañeros de banda para sacar discos notables. Aunque sí es cierto que estamos ansiosos por escuchar algo nuevo de Vampire Weekend.

7,8

Major Leagues – Good Love

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Para encontrar nuevas bandas de pop interesante, no hay nada como irse hasta Australia o Nueva Zelanda, y buscar en los catálogos de las decenas de sellos que hay en la otra parte del mundo. Solo hay que ver la cantidad de buenos grupos que, recuperando la tradición pop de las antípodas, han salido de allí en la última década (Twerps, The Goon Sax, Blank Realm…). Desde Brisbane, nos llega ahora el debut de Major Leagues, una banda mayoritariamente femenina, que recupera este sonido, pero que también va un poco más allá. Concretamente al indie-pop británico de mediados de los ochenta.

Good Love” es su álbum de debut, pero llevan dando guerra desde 2012, año en el que sacaron su primer single. Desde entonces, han sacado varios singles más y un par de Eps, en los que han ido puliendo su sonido y suavizándolo un poco. Aunque no demasiado, como bien muestran ‘Nono Jojo’ y ‘Holiday’, los dos temas más potentes de este trabajo. Incluso podríamos meter en este carro ‘It Was Always You’, el single principal, y todo un ejemplo de cómo fusionar las melodías pop y las guitarras sucias.

Gran parte del álbum está marcado por un tono más reposado y menos distorsionado. Lo bueno es que no son muy repetitivas. Así, nos encontramos con que abren el disco con la preciosa ‘Swimming Out’, en la que se dejan llevar por las enseñazas de The Clean, The Bats y, por extensión, Pavement (no sé si han cogido su nombre de la canción de estos). Algo que repiten en la juguetona ‘Jaimee and Anna’ y en ‘Special Angel’. Sin embargo, se ponen un poco más oscuras en ‘Curls’, y un poco más punk-pop en ‘Don’t Wanna’, en la que tiran hacia bandas como Heavenly o Black Tambourine. Incluso saben ponerse algo más melosas sin sonar cursis y moñas, como bien demuestran ‘Mess Up’ y ‘Dream Away’.

Pop sin complejos y sin complicaciones: esto es lo que no da esta banda australiana a la que todos deberías darle una oportunidad.

8

All We Are – Sunny Hills

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No sé si os acordáis de All We Are y de su álbum de debut, el cual cayó hace unos años por aquí. En él nos dejaban una delicada colección de canciones cercanas al trip-hop y al dream-pop; una fusión que ellos mismos definían como “unos Bee Gees puestos de diazepan”. Algo que ahora ya da igual, porque, en su segundo trabajo, han cambiado totalmente de estilo, y han endurecido y animado su música. Algo que les hace mucho más interesantes.

Los tres componentes de All We Are son inmigrantes en Reino Unido, y eso es algo que se nota en las letras del álbum. Como es lógico, la situación política actual, tan absurda y racista, del país en el que viven, les ha cabreado bastante. Ahí están ‘Human’ y ‘Animal’, los dos singles del disco, que muestran una agresividad que no aparecía por ningún lado en su álbum de debut. Tanto la una coma la otra, nos muestran una faceta del trío mucho más potente y cruda, en la que las guitarras rugen y los ritmos se aceleran. Sobre todo en la segunda, donde entra en juego la electrónica, y crean uno de los mejores temas de los últimos meses. Además, para presentarlas, han creado una especie de corto, en el que vemos como la especulación pone en guardia a un pequeño pueblo del Reino Unido.

Uno de los puntos fuertes de “Sunny Hills” es el toque post-punk que le han dado a algunos de sus temas. El mejor ejemplo es ‘Burn It All Out’, el corte que lo abre. Aquí nos muestran unas guitarras cristalinas al más puro estilo The Cure, que hacen que nos adentremos de lleno en su lado más oscuro. Un lado que aparece de nuevo tanto en ‘Youth’, como en ‘Waiting’. Eso sí, son dos cortes muy diferentes. La primera es toda una delicia, en la que se fijan en la faceta más ensoñadora y pop de la banda de Robert Smith. Sin embargo, en la segunda, se ponen mucho más crudos y oscuros. Pero no solo de esto viven All We Are, también saben cómo hacer una canción de funk oscuro y sucio como ‘Dance’, o hacer un tema intenso y épico como ‘Punch’, con la que cierran el álbum.

Aunque me gustaba lo que hacían en su primer trabajo, me gusta mucho más este nuevo sonido, así que ha sido un buen cambio.

7,8