Twist – Distancing

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Supongo que, a estas alturas del año, no hay mucho interés por las novedades y todo el mundo está pendiente de las dichosas listas y los resúmenes del año. Pero el mundo de la música no se para del todo, y hay algunos osados que se atreven a publicar sus nuevos trabajos en pleno diciembre. Es el caso de Twist, un dúo de Toronto formado por la compositora Laura Hermiston, y por el productor, y miembro de varios grupos (Holy Fuck o Dusted), Brian Borcherdt. Han tenido el valor de editar su segundo trabajo hace unos días, y es una pena, porque está bastante bien y me temo que va a pasar desapercibido entre tanta lista.

Puede que sean de Toronto, pero sus canciones recuerdan a la soleada California. Gran parte de este “Distancing” se mueve dentro del indie-pop más luminoso; ese en el que las guitarras cristalinas toman el protagonismo, y ese en el que las melodías priman ante todo. Es el caso de la inicial ‘Tides’ o de ‘Tunnel’, que son una auténtica delicia. Pero también de alguna balada que otra, como ‘Lone Star’, donde nos deja una preciosa canción de aire sixties.

Lo bueno de este trabajo es que, dentro del pop, es un tanto variado. Así, nos encontramos con un tema tan sobresaliente como ‘Venus’, donde se ponen un poco más lo-fi, y se sacan una guitarra de lo más New Order que es una maravilla. O ‘Waves’, en la que se lanzan a la pista de baile más agresiva, y se hacen con una canción que tiene un aire a Le Tigre. Incluso, también se atreven con algún coqueteo con la electrónica en ‘Places’, donde se acercan al synth-pop en otra bonita balada. Y, por si esto fuera poco, para cerrar el disco, nos entregan ‘Blowin’, todo un ejemplo de cómo hacer buen dream-pop.

Ya sabéis, si entre lista y lista, queréis escuchar algo nuevo, aquí tenéis el disco perfecto para desengrasar.

7,4

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Deerhunter – Why Hasn’t Everything Already Disappeared?

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Queda más de un mes para que el nuevo trabajo de Deerhunter se ponga a la venta, pero, como pasa todos los años por estas fechas, ya se ha filtrado. De hecho, si yo tuviera un grupo, procuraría no editar mi disco después de las navidades, porque siempre acaban filtrándose un mes antes. El caso es que ya tenemos por aquí el nuevo álbum de la banda de Atlanta, el cual, estaba esperando con bastantes ganas. Y es que, no hace falta que diga que es uno de mis grupos favoritos, y que no hay un solo disco suyo que no me parezca, como mínimo, notable. Incluso aquel “Monomania” tan sucio y ruidoso que tuvo unas críticas un tanto irregulares.

La banda de Bradford Cox siempre ha sido muy aficionada a cambiar de rumbo en cada disco, y su nuevo álbum no es una excepción. Algo que ya me imaginaba, porque, tras casi cuatro años de descanso, era lógico que cambiaran un poco su sonido. “Why Hasn’t Everything Already Disappeared?” suena a Deerhunter, pero lo hace desde otra perspectiva. Las guitarras no están tan presentes como en otras ocasiones, y se podría decir que ahora suenan un poco más barrocos que antes. Parte de la culpa de esto la tiene la artista galesa Cate Le Bon, que ha producido el disco junto a la banda. Su clavecín, aparece en varias canciones del disco, y de ahí ese sonido que tienen cortes como ‘Death In Midsummer’, ‘No One’s Sleeping’, en la cual también meten unas trompetas que me tienen loco desde ayer, o la oscura ‘Element’. Y ojo, porque les sienta muy bien ese instrumento tan de los siglos XVI y XVII.

Deerhunter siempre se guardan un par de ases en la manga con los que conquistan fácilmente a su público. Aunque en este caso son tres. Primero tenemos ‘What Happens To People?’, un clásico tema de Deerhunter, en el que se ponen más pop y ensoñadores que de costumbre, y que funciona a la perfección. Un poco más adelante aparece ‘Futurism’, un corte luminoso que también recuerda a otras épocas de la banda. Y, por último, nos encontramos con ‘Plains’, un trallazo de poco más de dos minutos, en el que aparece la electrónica, y los Deerhunter más animados. Además, para los que gusten de su faceta más experimental, también tienen algo dentro de este disco. Es el caso de la electrónica minimalista de ‘Greenpoint Gothic’, de ese saludo a diferentes países del mundo llamado ‘Détournement’, y de la ambiental ‘Tarnung’. Aunque, para terminar, nos dejan ‘Nocturne’, un tema de seis minutos, en el que fusionan estas dos facetas. Y, como os podéis imaginar, les vuelve a funcionar.

Una vez más, no fallan.

8,1

Maribou State – Kingdoms In Colour

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Ya sabéis que no soy muy seguidor de la música electrónica, y que me cuesta un poco meterme de lleno en un disco de estas características. Pero, de vez en cuando, me topo con un trabajo de este tipo que me quita la tontería y me engancha de buenas a primeras. Es el caso del segundo álbum de Maribou State, un dúo de Londres que tuvo bastante repercusión con su debut, y con sus EPs previos, y que este año ha vuelto con disco ecléctico y lleno de todo tipo de influencias.

Según ellos mismos, “Kingdoms in Colour” es un trabajo global que bebe de muchas culturas y de muchas músicas del mundo. No hace falta que lo juren, porque sí, estamos ante un disco de música electrónica, pero también ante uno en el que hay pop, algo de jazz, influencias asiáticas y árabes, soul, r&b…Han logrado dar con una mezcla de lo más bonita, en la que la electrónica se fusiona con las guitarras, con los instrumentos de cuerda, y con algunas voces invitadas (Holly Walker, North Downs y Khruangbin). Los buenos resultados saltan a la vista en cortes como ‘Kingdom’, ‘Nervous Tics’, ‘Feel Good’ y ‘Slow Heat’, que forman parte de lo que, podríamos llamar, la faceta más estándar del álbum. Pero hay mucho más.

Me gusta mucho como le dan importancia a las guitarras y a los instrumentos de cuerda entre sus sonidos electrónicos. El mejor ejemplo de esto es ‘Beginner’s Luck’, que abre el disco de la forma más delicada posible, pero con un punteo de guitarra limpio y maravilloso que se convierte en el protagonista de la canción. Mucho más comedidos están en la bonita ‘Glasshouses’ y en la minimalista ‘Part Time Glory’, que también son notables. Y si nos vamos a su lado más electrónico, que tampoco es que lo sea mucho, nos encontramos con un temazo como ‘Turnmills’, y con ‘Vale’, uno de esos cortes para bailar con calma y sin demasiadas aceleraciones.

Supongo que se les puede meter dentro del carro de electrónica, pero es una electrónica amable, reposada, cálida y llena de belleza. Algo que sí me gusta. Por cierto, forman parte de cartel de la próxima edición del Primavera Sound, ese que ha levantado tantas ampollas entre los seguidores del rock y la música de guitarras.

7,9

Pizzagirl – Season 2 EP

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Vale, reconozco que tengo una pequeña debilidad con algunos de los artistas que practican eso que ahora llaman bedroom-pop. Me gusta mucho ese sonido tan pop, y a la vez, tan cacharrero y lo-fi. Además que, por norma general, tienen bastante talento para dar con una buena melodía y un buen estribillo. Pizzagirl es uno de ellos, y con tan solo dos EPS, ya ha conquistado a la crítica de su país. Desde Liverpool, este chico obsesionado con las películas de John Hughes y el pop mainstream de los ochenta, ha dado con una nueva fórmula dentro de este género. Y es que, lo suyo es como una especie de fusión entre Ariel Pink y el Phil Collins más ochentero. Sí, ya sé que suena extraño, pero la mezcla funciona.

season 2” es su segundo EP, y en sus seis canciones se puede apreciar muy fácilmente eso que comentaba más arriba. Puede que algunas veces se ponga un tanto más electrónico, como es el caso de la inicial ‘body part’, o un tanto más agresivo y lo-fi, como en la maravillosa ‘blossom at my feet, flower’, pero nunca deja de lado ese sonido. Y hace bien, porque casa de maravilla con su forma de ver el pop. Así, nos encontramos con un hit tan claro como ‘gymnasium’, donde las cajas de ritmos se aceleran un poco, o con un tema puramente pop como ‘highschool’. Y ojo, que cuando tira de baladas, también sabe lo que se hace. Quizá, se pone un poco ñoño y demasiado ochentero, pero temas como ‘kisses xx’ y ‘call it a day’ funcionan bastante bien.

De momento, la propuesta de Pizzagirl resulta bastante interesante y es un pequeño soplo de aire fresco dentro de este género, así que habrá que seguirle de cerca.

7,8

The 1975 – A Brief Inquiry Into Online Relationships

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Para bien, o para mal, según como se mire, el nuevo trabajo de The 1975 es uno de los discos más importantes de 2018. La banda británica ha encandilado a crítica y público con su tercer álbum, y ya son muchos los que comparan este trabajo con el “OK Computer” de Radiohead (sí, podéis soltar una carcajada). No obstante, son ellos los que han buscado esa comparación, e incluso han metido un tema como aquél ‘Fitter Happier’ en el que una voz sintetizada – en realidad era la de Yorke a través de un viejo programa de Mac- mostraba el desencanto de una vida artificial y sin apenas emociones. Solo que aquí lo han actualizado, mostrándonos esa vida artificial y sin emociones a través de un enganche a internet. Vamos, que es de lo más descarado (esa portada). Tampoco hay ninguna muestra de la coherencia que tenía la gran obra maestra de la banda de Oxford, y estamos ante un trabajo excesivamente ecléctico, en el que sobran un puñado de canciones. Además, tampoco hay nada del riesgo que sí tomaron Radiohead. Porque meter algún toque de jazz –bastante estándar, por cierto-, y algo de electrónica sucia, no es un riesgo.

Quitándonos de en medio esa comparación, que se cae por su propio peso, sí que hay cosas bastante interesantes en este “A Brief Inquiry Into Online Relationships”. Los de Manchester son buenos haciendo canciones de puro pop comercial. Porque temas como ‘TOOTIMETOOTIMETOOTIME’, en el que se acercan al pop tropical, o ese himno con sonido ochentero llamado ‘It’s Not Living (If It’s Not With You)’, son dos cortes para todos los públicos. Pero, una cosa no quita la otra, y la verdad es que están muy bien hechos. Aunque lo mejor del disco viene cuando se entregan a sus antepasados mancunianos, y se sacan de la manga ‘Give Yourself A Try’, donde llevan las enseñanzas de Joy Division al pop. Y a los ochenta también vuelven en ‘Love It if We Made It’, en la que se acercan al pop de estadio de una forma maravillosa. Luego tenemos los coqueteos con la generación millennial en la electrónica cacharrera de ‘How To Draw / Petrichor’, y en la trapera ‘I Like America & America Likes Me’, la cual, se me parece demasiado a la versión de La Zowi que hizo El Último Vecino. Dos temas que no están mal, pero que tampoco son muy destacables.

El gran problema de este disco, es que, al intentar cubrir tantos palos, se estrellan unas cuantas veces. Es el caso de ‘Sincerity Is Scary’, una moñada de canción en la que se intentan meter en el mundo del jazz y se quedan en el mundo de la sosería. Peor aún es ‘Mine’, en la que se casi parecen una mala imitación de Michael Buble. Y mucho peor son ‘I Couldn’t Be More In Love’, en la que, si se despistan, se convierten en Boyz II Men, y ‘I Always Wanna Die (Sometimes)’, donde se sacan de la manga una canción de más cinco de minutos, llena de épica facilona, y con la que tratan de epatar al oyente en la recta final del disco.

Estamos ante un disco pretencioso, en el que demuestran que, como grupo pop, saben lo que se hacen, pero en el que también dejan ver sus carencias a la hora de meterse en otros fregaos.

7,1

Novedades 2018 (9ª Parte)

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Ahora sí que sí, estamos ante la última recopilación de novedades del año, ya que, en breve, empezaré con el repaso a lo mejor de los últimos meses. Pero todavía hay nueva música que comentar.

Muchas de las canciones de esta recopilación son adelantos de discos que ya vendrán el año que viene. Es el caso del tema tan guitarrero que ha sacado Grimes, de la intensidad tan emocionante de Sharon Van Etten, o del electro-pop de Ladytron. Pero también hay algún single suelto que otro, como ese himno disco que han hecho Holy Ghost!, el encuentro con sus raíces latinas que se ha marcado Twin Shadow, o el hit como la copa de un pina que han editado The Vaccines. Ah, y no falta la canción con Amaia (sí, la de OT), que han sacado Carolina Durante, que es un temazo.

Espero que os guste.

  1. Agujero negro / Escuelas Pías
  2. Parted Ways / Candy
  3. blossom at my feet, flower / Pizzagirl
  4. Hide / Part Time
  5. Sequence One / Toy
  6. Pontiac 87 / Preoccupations
  7. We Appreciate Power / Grimes
  8. (We Don’t Need This) Fascist Groove Thang (electric lady sessions) / LCD Soundsystem
  9. Anxious / Holy Ghost!
  10. Ocean Blue / Cut Copy
  11. Far From Home / Ladytron
  12. Party For One / Carly Rae Jepsen
  13. Hollow Days / Twin Shadow
  14. World Class Cinema / Gus Dapperton
  15. Back On The Chain Gang / Morrissey
  16. Perdona (Ahora Sí Que Sí) ft. Amaia Romero / Carolina Durante
  17. All My Friends Are Falling In Love / The Vaccines
  18. Adored / Hatchie
  19. Alien / Beach House
  20. Bison On The Plains / Grandaddy
  21. Not For Me / Perfume Genius
  22. Jupiter 4 / Sharon Van Etten
  23. Camera / Chromatics
  24. Lonely Man of Winter (Doveman Mix feat. Melissa Mary Ahern) / Sufjan Stevens
  25. We Should Be Holding Hands / Blonde Redhead

 

Her’s – Invitation to Her’s

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Her’s han sufrido lo que podríamos llamar “la maldición del hype”. Y es que, tras publicar unos cuantos singles y conseguir millones de escuchas en las plataformas de streaming, este dúo de Liverpool se ha pegado una pequeña leche con su álbum de debut. Publicado desde finales de agosto, “Invitation to Her’s” no ha obtenido la repercusión que se esperaba, y ni los críticos ni el público han apostado por él. Y es una pena, porque, sin ser un trabajo sobresaliente, sí que contiene unos cuantos temas notables.

Quizá sea su estilo, que tira hacia el pop británico de los ochenta y hacia bandas como Orange Juice o Aztec Camera, algo que, no es que esté muy de moda últimamente. Pero, como yo paso de las modas, y voy a lo que me gusta, les he dado una oportunidad. Y no me arrepiento, porque su pop, con caja de ritmos incluida, me gusta y me recuerda a una época que me va mucho musicalmente.

El disco empieza de la mejor forma posible, con dos singles claros como ‘Harvey’ y ‘Mannie’s Smile’, en los que practican estupendamente las enseñanzas de esas dos bandas que he mencionado más arriba. Algo a lo que vuelven más adelante en ‘She Needs Him’, ‘Love on the Line (Call Now)’, y en menor medida, en ‘Don’t Think it Over’. Lo malo es que, entre medias, se van hacia varios palos diferentes, y no siempre les funciona. De hecho, creo que es lo que ha hecho que su propuesta no termine de convencer.

Se les da bien meterse en sonidos más sintéticos y propios del mainstream de los ochenta, como es el caso de la balada ‘If You Know What’s Right’, o irse hacia terrenos más efusivos y actuales. Algo que hacen en ‘Low Beam’, un tema que no tiene nada que envidiar a lo que hacen The 1975, esa banda que tiene a todo el mundo encandilado, y a que mí me dice bastante poco. Sin embargo, cuando se ponen un poco más minimalistas, y menos efectistas, no me terminan de convencer. Baladas como ‘Carry the Doubt’ o ‘Breathing Easy’ terminan resultado un tanto aburridas y, aunque ‘Blue Lips’ funciona un poco mejor, tampoco resulta muy interesante.

Me gusta que se vayan hacia un pop que no practica mucha gente en la actualidad, pero creo que tienen que definir un poco más su propuesta y centrarse en un estilo en concreto.

7,4