Primavera Sound 2013: Adam Green & Binki Shapiro – Adam Green & Binki Shapiro

Adam Green no ha tomado muy buenas decisiones en lo que concierne a su carrera. Tras un gran trabajo con The Moldy Peaches y unos primeros discos en solitario notables (sobre todo “Friends of Mine), se empezó a plagiar a si mismo y se dejó el talento en alguna parte. Además, su afición a la bebida y a dar conciertos completamente borracho, tampoco ayudaron mucho. Los que estuvieron en el Summercase del 2007 sabrán de que hablo.

Ahora, tras casi un lustro a la deriva, vuelve a recuperar el pulso de su carrera y se alía con Binki Shapiro para crear uno de los trabajos más bonitos de lo que llevamos de 2013. ¿Y quién es Binki Shapiro? pues la cantante de Little Joy -aquél grupo que montó Fabrizio Moreti (The Strokes)- , que salto a la fama por una versiones de Leonard Cohen que Beck subió a su blog.

Una de la cosas imprescindibles para hacer este tipo de discos, es la química. Si el dúo no la tiene, olvídate. Afortunadamente, Adam y Binki la tienen, y lo demuestran en un álbum cargado de pop sixties, folk y algo de rock. Quizá, la comparación más obvia sea la de She & Him, pero no hay que olvidar que Adam Green ya se desvivía por este tipo de música a principio de la década pasada. Además, estos no suenan tan limpios como el dúo maravillas.

Aunque empiezan con Here I Am, un bonito tema de corte sixties, que recuerda mucho a esos primeros trabajos de Green, enseguida se salen por la tangente. En Just to Make Me Feel Good ya meten una guitarra que recuerda mucho al Heroes de Bowie y le ponen un poco de vida al asunto. La verdad es que ese “Ask Me Things With No Warning” del estribillo me tiene loco. Tras una Casanova normalucha, enseguida recuperan el pulso con Pity Love, otro tema muy del rollo de Green. Llegamos al ecuador del disco y nos encontramos con la folkie Pleasantries y con I Never Found Out, uno de esos temas más rock que comentaba más arriba, y que hacen que el disco no se haga tan espeso como otros trabajos de este palo. De la parte final podemos destacar Don’t Ask for More, donde se convierten en Gainsbourg y Birkin y la muy peliculera Nighttime Stopped Bleeding. Eso sí, se dejan lo mejor para el final, donde nos entregan Wait Until You Go, todo un hit popero que está llamado a ser uno de los himnos de este año.

Para mi ya son uno de los fijos en el próximo Primavera Sound, que por cierto, no lo he comentado por aquí, pero me parece que tiene un cartel de infarto.

7,8

Primavera Sound 2013: Local Natives – Hummingbird

Con el primer trabajo de Local Natives me pasa una cosa extraña. A pesar de que lo escucho y no me desagrada, no soy capaz de quedarme con ninguna canción, y termino por dejarlo pasar. Esa neutralidad que tiene, hace que todas las canciones suenen muy bien, pero también es cierto que ninguna destaca sobre el resto. Esto es algo que no me pasa con este segundo trabajo, en el que se han relajado un poco más y han conseguido hacer algunos temas realmente notables.

Mucho más nostálgico y épico. Así se podría definir “Hummingbird”. Y es que en algunos momentos casi parecen The National – Heavy Feet tiene un cierto parecido con Brainy -. Esto está bien, ya que aunque no soy muy seguidor de la épica y de esos crescendos tan característicos de estas bandas, tengo que reconocer, que cuando se hacen bien, emocionan. Y Local Natives son unos expertos en ello. Además, quedan de maravilla con esos juegos rítmicos a los que son tan aficionados.

Empiezan cálidos con You & I, donde Taylor Ryce juega con sus cuerdas vocales y en su demoledor estribillo nos demuestra que va sobrado de registros. Una canción por la queYeasayer matarían. Siguen con esa calidez en Heavy Feet (otro estribillo para enmarcar) y Ceilings. Pero los angelinos son un grupo de contrastes, y en Black Spot se vuelven oscuros y densos en una canción que empieza tranquila y que acaba con uno de esos épicos finales que comentaba antes. Siguen por el buen camino. Y es que cuando llegamos al quinto tema no encontramos con Breakers, que es uno de los grandes momentos del álbum. Aquí vuelven a la calidez y la inmediatez en una canción arrolladora con un buen estribillo con bien de coros. Tremenda. Bajan un poco el ritmo en Three Months (un tanto aburrida), pero vuelven arriba del todo en Black Ballons y Wooly Mammoth. Estos dos temas son los más arrolladores y en ellos se dejan un poco de lado la tranquilidad que impregna todo el álbum. En la recta final del álbum vuelven con la calma y aquí es donde nos encontramos con el gran tema de este trabajo. Los cinco minutos de Colombia son sublimes, y esa nostalgia que impregna toda la canción emociona de verdad. Imposible resistirse a ese desgarrador “Am I loving Enough?” que canta Ryce en el estribillo. Una preciosidad.

Este trabajo si que me ha convencido, y para mi gusto van por el buen camino.

8

Ducktails – The Flower Lane

Hoy me estreno con Ducktails en el blog. Y es que, aunque parezca mentira, hasta ahora no me había parado a escuchar el proyecto de Matt Mondaline fuera de Real Estate. Es una de esas bandas que tenía pendientes desde hace tiempo, y por alguna extraña razón no me ponía a ello. La verdad es que pensaba que llevaba un rollo más duro (creía que hacía lo-fi ruidoso y guitarrero) y no estaba muy por la labor. Afortunadamente, me he informado un poco y he visto que lo suyo es el pop de guitarras cristalinas con influencias de Prefab Sprout y Aztec Camera. Además, no deja de lado el rollo playero y cálido que también tienen las canciones deReal Estate (la foto de abajo lo demuestra). Y eso siempre es un punto a favor.

The Flower Lane” es su cuarto álbum, y desde luego, que como todos sean así (todavía les tengo que dar una escucha) no se que pinta este hombre con Real Estate. Este disco me parece mucho mejor que cualquiera de los dos trabajos que ha hecho con su banda principal, y eso que el último era bueno de verdad y contenía aquel pedazo de hit llamado It’s Real. Aquí a lo mejor no hay una canción tan redonda, pero es un disco mucho más coherente donde no falla ningún tema. La verdad es que ha contado con tantos amigos apoyando este proyecto tiene que resultar más fácil sacar adelante una historia como esta. Ya no son solo las colaboraciones de Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never), Joel Ford (Ford + Lopatin) y Madeline Follin (Cults), también es el apoyo que le han dado desde el principio la banda de New Jersey Big Troubles, la cual le dejó todo su backline para grabar este trabajo.

La única pega que le veo a este disco, es su fecha de edición. Estas diez canciones son para disfrutar tirado en la playa más cercana. Su pop ambiental está lleno de limpias guitarras que destacan entre dulces melodías de teclado y algún que otro saxo (debe de ser que se ha puesto de moda otra vez). Todo muy cálido y muy amable. Todas las canciones son muy disfrutables, pero entre ellas destaco los seis minutos de Under Cover -que no desentonaría nada en el “Kaputt” de Destroyer-,  la versión del Planet Phrom de Peter Gutteridge (The Chills y The Clean) o ese toque casi soul que tienen canciones como Letter of Intent o Sedan Magic donde la voz de Madeline Follin te teletransporta al lugar más placentero del mundo.

8,2

Spotify

Torres – Torres

En apenas un mes, Torres se ha convertido en una de las revelaciones de este 2013. Una sola canción (Honey) le ha valido para darse a conocer y levantar una tremenda expectación en medios como Pitchfork, que la eligió como Best New Track. Y todo con tan solo 22 años y sin ningún tipo de ayuda de la industria. Tan solo contó con la de su familia, que reunió el dinero para comprar la guitarra Gibson que suena en estas diez canciones.

Mackenzie Scott (así se llama la chica) grabó este disco en un estudio de Louisiana en apenas cinco días y sin ningún tipo de artificios. Y es que esta señorita le basta con su voz y su guitarra para emocionar a todo tipo de público. La crudeza de las guitarras y sensibilidad en la voz que nos muestra en estos cincuenta  minutos recuerdan mucho a la Pj Harvey de los noventa, y la verdad es que engancha.

Torres es un debut difícil, de esos que no entran de buenas primeras. Las canciones son largas, densas y no tienen un estribillo fácil que te conquiste a las primeras de cambio. Es más, hay ocasiones en las que te llegan a desesperar. Un ejemplo: los lamentos finales de Chains, donde ella misma sabe que se esta pasando tres pueblos y corta la canción abruptamente y sin contemplaciones. Pues aun así, el disco te engancha y no te suelta.

Gran parte de la culpa la tienen Mother Earth, Father God y Honey, los dos temas que abren este trabajo. Aquí sale su faceta más desgarradora y oscura (la que más me gusta). Sobre todo en la segunda, donde demuestra que con un pedal de distorsión en la voz , y guitarra que casi cruje, se puede hacer una autentica joya que te pone los pelos de punta. Después de esto, el disco se vuelve más tranquilo y tan solo vuelve a pisar el pedal en When Winter’s Over -el tema más comercial de todo el álbum-, y en el estribillo de la grandiosa Moon & Back (aquí no puede negar que ha escuchado demasiado a Pj Harvey).

De su faceta más intimista me quedo con Jealousy And I (esa guitarra doblada me puede), con la ya mencionada Chains (a pesar de ese final desesperante) y con la minimalista Waterfall, donde saca a paseo los teclados y crea una atmósfera de paz y sosiego para cerrar el álbum.

Quédate con su nombre y dale unas cuantas escuchas es este trabajo. No te arrepentirás.

8

Spotify

Ex Cops – True Hallucinations

Ex Cops son la primera referencia de 2013 de Other Music Recording Co. la discográfica que han montado los dueños de Other Music, una de las tiendas más míticas de Manhattan. Para su primer lanzamiento de este año han elegido a este dúo de Brooklyn que debuta con once canciones de puro pop. La banda la forman Brian Harding  y Amalie Bruun que ya hicieron sus pinitos en el mundo de la música formando parte de Hymns y Minks, dos grupos que tuvieron algo de repercusión hace un par de años.

Según su propia página, en su música se puede encontrar influencias del pop británico y neozelandés de los ochenta y del power- pop más clásico. Supongo que algo de razón tienen, pero lo primero que nos viene a la cabeza son The Pains Of Being Pure At Heart y su batiburrillo de influencias (entre las que se encuentran las de arriba). Eso sí, con un deje más lo-fi y algo menos lineales.

True Hallucinations” se abre con una preciosa intro instrumental  llamada S&HSXX (ellos sabrán que significa esto) que tiene poco que ver con el resto del álbum. Enseguida se van al hit pop con Ken y James, los dos temas que vienen a continuación, y los dos singles previos a este trabajo. Aquí es donde dan lo mejor de sí, cuando se sumergen el mundo del indie-pop y las buenas melodías, suenan de maravilla. Parece que hasta ellos mismos lo saben y continúan en por ese camino enYou Are a Lion,  I Am a Lamb. Se van a un pop más clásico en Separator y Spring Break (Birthday Song), donde nos recuerdan a Teenage Fanclub o The Byrds, pero siguen por ese camino hacia el hit de pop instantáneo.

A partir del séptimo tema (Jazz & Information) cambian un poco el chip y tiran hacia sonidos un poco menos pop y algo más oscuros. Esto no quiere decir que pinchen, pero si que están menos inspirados. Aunque tanto esta canción como Billy Pressly y Broken Chinese Chairz suenan muy bien. También es cierto que así el disco queda un poco menos lineal y repetitivo. Y eso siempre se agradece.

Pues nada, los seguidores de indie-pop, el c-86 y todas estas historias, ya tenemos otra banda en la que fijarnos.

7,7

Streaming

Sin Fang – Flowers

Sin Fang es componente del grupo de indie-folk islandés Seabear y uno de esos culos inquietos con varios proyectos a sus espaldas. Uno de ellos este en solitario donde despliega su vena más pop y menos experimental. Yo le había perdido la pista desde que sacó aquel álbum llamado “Clangour“. Ahí se hacia llamar Sin Fang Bous y su música tiraba hacia el pop experimental de Animal Collective y sucedáneos, en un trabajo interesante, pero que no llegó a levantar mucha expectación. Yo desde luego prefiero esta faceta más comercial y pop donde se preocupa por crear un buen estribillo y una buena melodía.

No sé como serán los otros dos trabajos que tiene como Sin Fang, pero este “Flowers” está bastante bien, y me ha sorprendido la facilidad que tiene este chico para hacer un hit. Quizá es un poco épico de más y algo repetitivo, pero contiene cinco o seis canciones sobresalientes.

Flowers” cuenta con un inicio arrollador en el que el islandés mete toda la carne en el asador. Tanto la étnica Young Boys como el pedazo de hit pop que es What’s Wrong With Your Eyes, son de pegada instantánea y se te meten en la cabeza a las primeras de cambio. Sobre todo la segunda. Algo que también se podría decir de Sunbeam y See Ribs, donde pisa el acelerador y saca a pasear los pedales de distorsión. Además, en estos dos temas se olvida del toque electrónico que tiene casi todo el trabajo, y te da un pequeño respiro de tanta maquina. Esto no lo digo como algo malo, simplemente está bien encontrarse con dos canciones con menos capas de teclados. Así se cogen con más ganas Catcher, Everything Alright y Not Enough, las tres canciones que vienen a continuación. Tres temas que entran con una facilidad pasmosa, y que no bajan el nivel tan alto que tienen casi todos los demás. Curiosamente, donde encontramos menos inspiración es en meloso single (Look At The Light) y en el tema que cierra el álbum, en que parece querer fusionar su faceta más experimental con la más pop. Lamentablemente, no lo logra.

Un disco notable y muy recomendable para los aficionados al buen pop.

7,5

Spotify

Foxygen – We Are the 21st Century Ambassadors Of Peace & Magic

Foxygen son un dúo de jovenzuelos (tienen 22 años) de Los Angeles que tras un par de EPs, debutan con este álbum de extenso titulo. Se mueven entre el pop psicodélico de los mejores MGMT, y la extravagancia popera del Ariel Pink. Con esto ya te puedes imaginar lo que vas a encontrar en estas nueve canciones llenas de soleadas melodías pop de aire setentero. Lastima que de vez en cuando se les va la mano con algún tema más denso y psicodélico. Eso sí, parece que van a ser una de las bandas de este 2013 y Pitchfork ya le ha puesto la etiqueta de “Best New Track” a uno de sus temas. Algo raro, ya que no son negros y no hacen Hip Hop o R&B.

We Are the 21st Century Ambassadors Of Peace & Magic es uno de esos trabajos que empiezan en lo más alto, y van bajando hasta llegar un nivel muy poco destacable. Es una pena que no mantengan la frescura de los cuatro primeros temas y que en la segunda parte se convierta en un disco más convencional, ya que podría haber sido un disco de sobresaliente. Y es que en estos primeros temas todo se les da bien. ¿Ejemplos? el rock psicodélico (dichosa palabrita) y crudo de On Blue Mountain o el pop amable de No Destruction y San Francisco, que con ese estribillo juguetón me ha conquistado del todo “I left my love in San Francisco, That’s okay, I was bored anyway. I left my love in the room, That’s okay, I was born in L.A“.

De la segunda parte podemos destacar Shuggie, que se acerca al nivel de esos temas pop del principio, y Oh Yeah, que suena bien, pero les ha quedado un poco larga. Además, este tema recuerda demasiado al segundo trabajo de MGMT. Lo que no entiendo es que se acerquen al garage en el tema que da titulo al álbum (no se les da demasiado bien), y ese final con Oh No 2 que aburre hasta a las piedras. Cinco minutos de paisajes sonoros coronados por un estribillo a lo Bowie sententero (sin acercarse un pelo a la genialidad de este) que no llevan a ningún lado.

Tienen talento y si mantienen la frescura que impregnan en su faceta más pop, pueden llegar lejos. Esperemos que no se vayan por el camino más experimental.

7,2  

Spotify