Bartees Strange – Farm to Table

Bartees Strange se convirtió en una de las sensaciones de 2020 con ‘Live Forever’, un álbum de debut que entró en prácticamente todas las listas de lo mejor de ese año. Menos en la mía, que lo descubrí unos meses más tarde. En aquél trabajo predominaba el indie-rock, pero desde una perspectiva un tanto diferente, ya que no tenía problema en hacer un rap de vez en cuando, o dejarse llevar por otro tipo de sonidos más escapistas y electrónicos. Unos cambios de dirección que también aparecen en su segundo trabajo. Aunque sí es cierto que aquí se sale de la tangente en menos ocasiones.

Una de las cosas que más sorprenden de la propuesta de ‘Farm to Table’, es que su rock suena de lo más vigoroso y deslumbrante. Porque puede que a veces recuerde a otras bandas -la influencia de sus adorados The National y de TV On The Radio resulta evidente-, pero lo cierto es que Strange es capaz de impregnar su propia personalidad a estas canciones. Solo hay que escuchar “Heavy Heart”, que abre el álbum con una potencia sorprendente, y con una fusión de baterías nerviosas y guitarras esplendorosas. Pero a mitad de canción sorprende con un derroche de épica coronado por una trompeta. O ese lado más pop que aparece en la deliciosa “Mullholland Dr.” Además de ese pedazo de hit llamado “Wretched”, donde arropa su rock en un manto de electrónica. Algo que se repite en la también estupenda “Cosings”.

Si es cierto que en la segunda parte de este ‘Farm to Table’ baja bastante el ritmo. Y es que, a partir de “Tours”, que no es otra cosa que una balada de tintes folk, el rock va perdiendo protagonismo. Así, nos deja una delicada canción al más puro estilo Prince llamada “Hold The Line”, la cual, por cierto, está dedicada a la hija de George Floyd. Porque esa es otra, sus letras son bastante más sociales y combativas de lo que se suele ver en el indie-rock actual. Un buen ejemplo de esto es “Escape This Circus”, donde se va a su lado más pop para hablarnos del capitalismo. Aunque sí es cierto que en su tramo final explota en una tormenta de guitarras y voces distorsionadas. Y ojo, porque, volviendo al plano musical, en “Black Gold” se atreve con lo que podríamos llamar el sonido Bon Iver. Y, como en prácticamente todo el álbum, sale bien parado.

No cabe duda de que ‘Farm to Table’ aúpa a Bartees Strange a la primera línea del indie-rock actual. Además, muy merecidamente.

7,9

Un comentario

  1. yellowsnow77 · 4 Days Ago

    mediafire.com/file/dc55vkw7x4mnoh1/b+extraño.zip/file

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