St. Vincent – Daddy’s Home

Hay que reconocerle a St. Vincent el mérito que tiene cada transformación de personalidad que hace con sus discos. Y es que, la artista norteamericana, no solo cambia de imagen, también de propuesta musical. Algo que no es fácil, porque, además, te puede gustar más o menos lo que hace, pero es innegable que todo le sale bien. Eso sí, tras la locura sonora que supuso su anterior trabajo, no me esperaba que en su nuevo álbum retrocediera hasta mediados de los setenta. Pero, más allá del shock inicial, tengo que decir que, una vez más, la jugada le ha salido bien.

Estamos ante un trabajo inspirado en la salida de la cárcel de su padre -de ahí ese título-, que cumplió diez años de condena por un tema turbio con unas acciones. Y no sé si será porque la figura de su progenitor le recuerda a los setenta, pero ha llenado estas canciones de influencias de aquella época. No resulta difícil encontrar retazos de artistas como Sly And The Family Stone, Freda Payne, Pink Floyd, o Harry Nilsson. Además de un claro toque del Prince más funk en un par de canciones. Todo aderezado con la estupenda producción que ha hecho junto a Jack Antonoff.

Lo primero que hay que saber al enfrentarse a este disco, es que no está haciendo nada nuevo, pero eso no le quita puntos a su nueva faceta. Más que nada, porque las canciones están curradas y muchas de ellas son sobresalientes. Me gusta mucho el funk sintético que saca de la manga en cortes como “Pay Your Way In Pain” o “Down”, los cuales, casualmente, son dos de los singles que han servido como adelanto. Pero también está muy acertada en canciones que la llevan directamente al soft-rock de aquella época. Es decir, temas con bien de órganos, guitarras wah-wah, y un pequeño toque de soul. Es lo que encontramos en el corte titular, en la maravillosa “The Melting Of The Sun” -lo de “dark side of the moon” no es una casualidad-, o en esa maravilla llamada “My Baby Wants A Baby”. Un tema por el que Sheena Easton podría pedir derechos de autor -los que conozcan su “9 to 5” sabrán de lo que hablo-.

El disco contiene bastantes cortes tranquilos, y puede que estemos ante uno de los trabajos más reposados de su carrera, pero, aun así, sabe lo que se hace. Juega muy bien sus cartas cuando entra en el mundo de la psicodelia y nos deja canciones como “Down And Out Downtown”, o la extensa “Live In The Dream”, en la que no puede negar la muy evidente influencia de Pink Floyd. Pero también se le da muy bien rebajar la intensidad y dejarse llevar por un lado más folk y ensoñador en la preciosa “Somebody Like Me”. Y sí, “everybody’s talking at me”.

Una vez más, St. Vincent sorprende, para bien, con un cambio total de personalidad, y logra otra colección de canciones notable. Y ya van unas cuantas.

8

Un comentario

  1. yellowsnow77 · mayo 14

    mediafire.com/file/ng74fbcy6kxhr4u/la+casa+de+papa.zip/file

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